|
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, retornó el día 26 a Santiago tras cumplir una exitosa agenda en Nueva York, donde asistió a la 62 sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) y a la Cumbre del Cambio Climático.
Durante su breve estancia en esa ciudad, la mandataria sostuvo reuniones bilaterales con otros jefes de Estado, ejerció la presidencia del panel sobre la reducción de emisiones y estabilización del clima, asistió a un encuentro con empresarios estadounidenses y mantuvo contacto con la organización Human Rights Watch.
Su misión principal fue promover la candidatura de Chile al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, puesto que al parecer casi tiene casi asegurado, tras la decisión de Venezuela de retirar su candidatura a uno de los tres cupos latinoamericanos que se elegirán en mayo de 2008.
Si no aparece otro candidato, tres naciones del cono sur latinoamericano serán los representantes de la región en ese organismo internacional: Chile, Argentina y Brasil.
Bachelet hizo intensas gestiones para lograr el apoyo de alrededor de un centenar de naciones a la candidatura chilena a dicho Consejo.
La promoción de los derechos ha sido prioridad de su gobierno, y ha dicho que Chile merece estar en ese Consejo porque tiene una trayectoria muy sólida en materia de derechos humanos.
Sin embargo, la mandataria ha preferido mantener precaución al no anunciar como una victoria la posibilidad de que Chile se convierta en miembro del Consejo, pero en el gobierno hay satisfacción y optimismo de que logrará ese objetivo.
En una de sus intervenciones en Nueva York, recordó que durante la dictadura de Augusto Pinochet fue detenida y sufrió vejámenes por parte la represiva policía después del golpe de Estado de 1973.
Y preguntó: "?cómo asegurar definitivamente la vigencia de los derechos humanos en todo el planeta, cómo detener el cambio climático en todos los continentes y océanos, cómo hacer de la equidad y justicia social un tema de los países para todos los ciudadanos y ciudadanas del mundo?".
Seguidamente, planteó que "Chile promoverá con fuerza el respeto universal de los derechos humanos. La creación de un orden internacional más justo sólo será posible si ponemos el respeto a la dignidad de la persona humana".
Antes de viajar a Nueva York, el gobierno chileno había dado importantes pasos en el tema de los derechos humanos, al anunciar su intención de reabrir las comisiones Rettig y Valech para seguir recogiendo testimonios de víctimas de la represión de la dictadura.
También envió un proyecto de ley que creará el Instituto de Derechos Humanos, el cual se debate en el parlamento.
El fallo de la Corte Suprema que permitió la extradición del ex presidente peruano Alberto Fujimori a su país fue un punto que favoreció a Chile en la promoción de su candidatura, aun cuando se ha destacado que fue una decisión judicial y no política.
Otro tema destacado de su visita a Nueva York fue el del cambio climático, tema principal de la agenda de la ONU en la actualidad.
Chile es uno de los países que está afectado seriamente por la reducción de la capa de ozono y el cambio climático del planeta.
Por eso, la mandataria expresó que "si no actuamos ahora, será la humanidad la que se verá amenazada en el futuro".
Agregó que "tenemos todos la obligación de construir un nuevo consenso global político para generar una acción colectiva capaz de resolver el problema sobre la base del principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas y en el marco de Naciones Unidas".
Bachelet invitó al secretario general de Naciones Unidas y a los mandatarios que asistirán a la Cumbre Iberoamericana, prevista para noviembre en Chile, para que visiten la Antártica, con el objeto de que conozcan los efectos del cambio climático y las investigaciones de vanguardia que Chile está realizando en esta materia.
En esta visita, la mandataria quiso transmitir al mundo la estabilidad política que vive Chile, incorporando a su comitiva a los máximos dirigentes de los partidos políticos de oposición y de la coalición gobernante, como una muestra de unidad nacional en torno a la política exterior.
Incluso, invitó al presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, quien se negó a integrar la delegación. (Xinhua) 27/09/2007
|