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El mítico cantante español Julio Iglesias se presentará el día 11 en Quito después de un rotundo éxito en el puerto de Guayaquil, donde volvió a triunfar tras una ausencia de 27 años en los escenarios de Ecuador.
La última visita del cantante a este país sudamericano se registró en diciembre de 1980. Su distanciamiento lo atribuyó a la dejadez de los empresarios y a sus viajes por el mundo entero.
Iglesias ofrece 200 conciertos al año en el mundo. Ha cantado mucho en China, Rusia, Japón y toda Europa, sin contar Latinoamérica.
Una vez se presentó al pie de las pirámides de Egipto, por invitación del entonces presidente Anwar Sadat, en 1980.
"Volver es siempre un privilegio, porque los artistas tenemos la idea de que tal vez no regresemos", declaró en una entrevista.
Con una trayectoria de 39 años, Iglesias ha mantenido una creciente carrera desde el 17 de julio de 1968, cuando participó con el tema "La vida sigue igual" en el Festival de la Canción de Benidorm y ganó. Ese tema fue el primero de una larga lista de éxitos.
Iglesias firmó su primer contrato con la disquera Columbia Records, donde mantuvo altos lugares en ventas por varios años.
Después de "La vida sigue igual", Iglesias ha tenido otros éxitos como: "Gwendolyne", "¡Hey!", "Starry Night", "Noche de cuatro lunas". Su último disco se titula "Quelque chose de France".
"La vida sigue igual" fue también el nombre de una película, en la que participó en 1969. El cantante no ha tenido mayor trascendencia como actor, pues en ese género se califica de malísimo.
El artista atribuye su permanencia de casi 40 años en el escenario a que siempre ha mantenido el estilo. "Desde que compuse ' La vida sigue igual', he cantado igual", señaló.
Los conciertos que ofrece en Ecuador son parte de su gira mundial "Life", y de aquí partirá hacia Centroamérica. "Quería venir a Latinoamérica y evitar que la gente pensara que ya no cantaba", manifestó.
El artista aseguró que piensa seguir cantando en todo el mundo y en todos los idiomas, y "dar la vuelta muchas veces con lo que hago, y quiero que me dure la pasión por cantar por siempre".
Para Julio Iglesias organizar un periplo musical es complicado, sobre todo por el cambio de país e idioma. Sus canciones tienen un significado distinto en cada nación. Lo que interpreta en Latinoamérica no es igual a lo que canta en Estados Unidos, Sudáfrica o China.
Las presentaciones en Quito y Guayaquil se dan en escenarios reducidos, para poco público, y los boletos van desde 200 dólares.
En Guayaquil se presentó en un centro de convenciones para 2.000 personas con un lleno total. En Quito lo hará en un club privado con aforo similar.
Calmado y sonriente, Iglesias interrumpe su concierto, saluda al público y bromea: "A muchos de ustedes los conocí cuando eran niños, conocí a sus abuelos", dice el artista de 64 años, quien el 23 de septiembre pasado (nació en 1943) cumplió años.
El público vibró intensamente en la presentación de dos horas que ofreció el español, haciendo una especie de "tour" de su carrera, desde la primera canción que escribió, "La vida sigue igual", hasta los tangos interpretados con el apoyo de una pareja de baile.
"No planeo mis conciertos. Me propusieron si quería cantar en Ecuador y dije que sí. Me encanta cantar en este país", afirmó.
En medio del concierto de Guayaquil, el artista aclaró que él nunca dijo que las mujeres ecuatorianas eran las más feas del mundo.
"Hace muchos años, mientras me iba de este país, vi publicado en un periódico que yo había dicho que las mujeres ecuatorianas son feas. Jamás dije eso, si les contara las aventuras amorosas que tuve acá.
"Eso es una tontería. Mi empresario tenía una novia y ella estaba enamorada de mí, una cosa así, y él se enfadó conmigo y lo dijo", señaló posteriormente en una entrevista.
"Son cosas que alguien publica con algún interés, la gente se lo cree y se arma un desmadre. No creo que sea tan estúpido de decir una tontería de esas.
"Lo más importante es que canto a Ecuador después de 30 años, con mi gente, con cariño, lo demás son historias que se han contado y que al final no son más que especulaciones", afirmó en una entrevista.
Aseguró que ama a las mujeres y que incluso una de sus novias más ricas, cuya identidad se reservó, era ecuatoriana.
"Lo importante es que he demostrado que amo a la mujer sin nacionalidad ni raza", agregó.
Confesó que no ha tenido relaciones amorosas con 3.000 mujeres, como le endilga la prensa mundial, sino con 7.000.
Julio Iglesias, sin embargo, es defensor de la familia. De su matrimonio con Isabel Preysler tuvo a Chabeli, Julio y Enrique, este último también cantante.
De su unión con la holandesa Miranda tiene cinco hijos: Miguel Alejandro, de 10 años; Rodrigo, de 8; las gemelas Cristina y Victoria, de 6, y Guillermo, de 4 meses. (Xinhua) 13/10/2007
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