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El jefe del aeropuerto Mariscal Sucre de Quito, René Estrella, informó el día 12 que el avión de Iberia que permanece varado en la pista norte podría ser retirado el jueves o el viernes de esta semana.
Estrella explicó que aún está restringido el aterrizaje por esta zona.
El avión Airbus A340-600 de Iberia se salió de la pista el pasado viernes, y se paró al final del aeropuerto, a pocos metros de una cancha de fútbol y muy cerca de las viviendas.
Según el director ejecutivo de la Corporación Aeropuerto de Quito (Corpaq), Diego Pachel, la empresa aseguradora del avión está evaluando el estado de la nave y de cómo se procedería a retirarla de ese lugar.
El titular de la Dirección de Aviación Civil (DAC), César Posso, aseguró hoy que las primeras investigaciones sobre el percance determinaron que el aterrizaje de la aeronave fue "largo y brusco".
Posso explicó que la última fase de aproximación al aeropuerto es responsabilidad del piloto y que, en el caso del aterrizaje del aparato de Iberia, según las primeras versiones, se acercó muy alto a la pista.
Dijo que el avión "tenía que topar ruedas en el primer tercio de la pista y, según testigos, no topó en el primer tercio sino posterior a eso con suma velocidad y violencia. Frenaron y fueron a parar a la zona de seguridad".
Posso añadió que "el tren de aterrizaje sufrió daño por el exceso de presión en los frenos, y esto hizo que, en la desesperación de la tripulación de parar, se activara el mecanismo mismo del tren de aterrizaje que tiene unos fusibles que, cuando llegan a una temperatura, se desinflan las ruedas".
El ministro ecuatoriano de Transporte, Héctor Villagrán, estuvo hoy en la cabecera norte del aeropuerto, e informó que una comisión especial, integrada también por expertos de Francia y España, aún investiga la caja negra.
De acuerdo con medios locales, la tripulación del avión ya prestó declaración ante la Junta de Investigación de Accidentes formada para este caso.
Además, continúan suspendidas las operaciones de Iberia en Quito.
Villagrán dijo que esa suspensión estará vigente hasta que se demuestre la solvencia de las tripulaciones de Iberia en cuanto a su entrenamiento y pericia para entrar en el aeropuerto de Quito, que está en el centronorte de la capital y rodeado de viviendas.
Tras el percance, Iberia anunció que mantendrá sus vuelos diarios a Ecuador con llegada a Guayaquil, para lo cual decidió alquilar cuatro aviones. (Xinhua) 13/11/2007
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