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El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, volvió a insistir en la reelección presidencial inmediata más no indefinida, durante un programa de televisión emitido la noche del lunes.
"Por qué negarle la oportunidad a un ciudadano de votar por un gobierno bueno? Además que cuatro años son cortos para realizar la obra que se quiere realizar", dijo Correa al canal Teleamazonas.
Las actuales normas autorizan la reelección presidencial después de pasado un periodo gobierno. El oficialismo también es favorable a extender de cuatro a seis años el mandato presidencial.
El 29 de noviembre próximo se instalará en la ciudad costera de Montecristi, la Asamblea de 130 miembros que redactará la vigésima Constitución de Ecuador, considerado el país más inestable de la región con ocho mandatarios en una década.
Con un apoyo popular del 72 por ciento, Correa alienta una serie de reformas constitucionales para aumentar el control estatal sobre la economía, y dejar atrás una severa crisis política que condujo a la destitución de sus tres antecesores.
El mandatario juzgó conveniente que la futura Constitución le dé más poder antes de que amplíe "la anarquía en el país", y se inclinó por una reelección inmediata, cuando restan 16 días para que la Asamblea Constituyente empiece a redactar la nueva Carta Magna.
Correa, un socialista de 44 años, quien cuenta con la mayoría absoluta en la Asamblea que reformará el marco constitucional, desestimó que "tenga un exceso" de atribuciones, como señala la oposición de derecha, y dijo que "no hay que tenerle miedo a un movimiento (político) con poder" como el suyo.
Aun cuando admitió que la Constituyente podría concentrar el poder en sus manos, descartó que esa sea su aspiración o la de convertirse en un "dictador vitalicio".
"Por supuesto que siempre hay un riesgo, pero ¡cuidado! el remedio es más caro que la enfermedad, (y) por el riesgo de que haya acumulación de poderes, sigamos en la anarquía que ha habido en este país".
El dignatario indicó que la ciudadanía deberá estar vigilante para que la Constituyente "actúe en función del bien común, pero no tratar de negar la existencia del poder".
Sus adversarios, dispersos en fuerzas minoritarias, lo acusan de ir tras un modelo similar al del gobernante venezolano Hugo Chávez, comparación que repele el gobierno asegurando que sus proyectos son diferentes aun cuando ambos presidentes defienden el socialismo del siglo XXI.
Correa suavizó su pretensión para expropiar tierras improductivas y señaló que antes de tomarlas en posesión, les otorgará a sus dueños plazos y créditos para "ponerlas a trabajar".
Afirmó que antes que expropiar preferiría que los terrenos baldíos fueran gravados con un impuesto "como se hizo en Europa", pero que aun así la nueva Constitución le reservará el "derecho al Estado de que la tierra improductiva, que no cumple con su función social" pueda expropiarse. (Xinhua) 14/11/2007
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