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Una turba linchó el domingo a un policía boliviano en horas de la madrugada y otro joven murió por "traumatismo" en el tórax en el tercer día de choques entre habitantes de la capital oficial de Sucre -gobernada por la oposición- y agentes del orden.
En el marco de choques entre fuerzas de seguridad y manifestantes que protestan por la aprobación legislativa del proyecto de nueva Constitución del presidente Evo Morales también murió anoche otro joven, de un balazo en el pecho.
La nueva Carta Magna fue aprobada anoche por los diputados de la Asamblea Constituyente favorables a Morales, y con la ausencia total de los opositores.
La alianza derechista Poder Democrático y Social (Podemos) difundió hace unos meses un plan para quitar del gobierno al presidente Morales, que tenía como primer objetivo crear el caos y la violencia precisamente en Sucre.
El general Miguel Vázquez, comandante de la Policía Nacional, informó que el agente linchado se llamaba Jimmy Quispe Carazas.
Los disturbios comenzaron el viernes, y el sábado se recrudecieron, después que falleció el abogado de 29 años Gonzalo Durán, de un disparo en el pecho.
Fuentes policiales aseguraron que los manifestantes continúan atacando locales de la policía y los saquean, en medio del descontrol y el caos en Sucre.
Además, unos 170 delincuentes se fugaron de las cárceles.
El jefe de la Policía de Chuquisaca, coronel José Galván, dijo en rueda de prensa que sus agentes quieren abandonar esa ciudad, porque están desbordados y la situación es incontrolable.
Hasta el momento, los conflictos en Sucre han causado más de 130 heridos.
Los constituyentes del partido del presidente Evo Morales aprobaron anoche, en ausencia de la oposición y en primera instancia, el texto de una nueva Constitución.
El Movimiento al Socialismo (MAS), partido de Morales, aprobó el nuevo texto sin leerlo, a mano alzada, con el voto de 136 de los 138 asambleístas presentes (de 255 elegidos en 2006).
Algunos sucrenses han denunciado supuestos abusos de la policía, a la que acusan de no usar sólo gases lacrimógenos, sino también balas.
El gobierno insiste en que no hay órdenes de disparar balas y pidió a los agentes que se replieguen para evitar más enfrentamientos. (Xinhua) 26/11/2007
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