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La renuncia de la canciller ecuatoriana María Fernanda Espinosa, presentada el día 6, es consecuencia de un ajuste de cuentas que el presidente ecuatoriano Rafael Correa está imponiendo a sus 20 ministros.
Espinosa se convirtió en el quinto ministro del gabinete de Correa que renuncia en los últimos ocho días luego de recibir críticas del presidente.
La anterior renuncia del ministro de Gobierno, Gustavo Larrea, causó gran sorpresa en los círculos políticos del país por su contundencia y rapidez.
Larrea es considerado el cerebro de la revolución ciudadana que aplica el gobierno socialista, y estuvo junto a Correa desde el inicio de la campaña electoral y la formación del movimiento Alianza País, que triunfó en las últimas elecciones.
Antes, fueron destituidos los ministros de Obras Públicas, Héctor Villagrán; de Inclusión Social, Janeth Sánchez, y el de coordinación de la Producción, Mauricio Dávalos.
María Fernanda Espinosa estuvo al frente de la Cancillería desde el 15 de enero, cuando el presidente Correa tomó posesión de su cargo.
Esta mañana, al presentar su renuncia, Espinosa, quien también es aficionada a la poesía, dijo que se iba con una extraña mezcla de prematura nostalgia, de certeza en el porvenir de la patria y de agradecimiento imperecedero al pueblo ecuatoriano y al presidente Correa.
Espinosa no acompañó al presidente ecuatoriano en sus últimos viajes a Chile, Arabia Saudita, China e Indonesia, ya que fue sometida a una operación de apendicitis.
La renuncia de Espinosa, se informó oficialmente, se debió a problemas de salud, pero Correa criticó recientemente a funcionarios y embajadores de la Cancillería, a los cuales llamó "momias cocteleras".
Asimismo, el presidente ecuatoriano se molestó mucho en Miami, en una escala en su viaje a China, cuando las autoridades estadounidenses no reconocieron su calidad de jefe de Estado y lo quisieron chequear.
El viernes pasado, en la inauguración de la Asamblea Nacional Constituyente, el presidente Correa criticó a funcionarios de la Cancillería porque la ceremonia se realizó a campo abierto.
Correa estuvo junto al presidente colombiano Álvaro Uribe y los cancilleres de Venezuela y Bolivia bajo los efectos de un sol intenso.
Varios medios de prensa especularon hoy que la ministra de Turismo, María Isabel Salvador, sería la nueva canciller, pero la secretaria de prensa del gobierno, Julia Ortega, dijo que el presidente Correa anunciará el nombre mañana viernes.
El jueves pasado, el gabinete de Correa fue sacudido con la renuncia de Gustavo Larrea.
Correa señaló que debió aceptar la renuncia de Larrea por los informes incompletos que le proporcionó a su regreso de China sobre la situación de un paro de pobladores en la amazonia, que se habían tomado unos pozos petroleros.
El país dejó de exportar 6.000 barriles diarios de crudo, lo cual provocó pérdidas por más de tres millones de dólares en una semana de paralizaciones.
Correa declaró estado de emergencia y sofocó el paro con la intervención del Ejército.
El Ministerio de Gobierno está temporalmente en manos de Fernando Bustamante, quien es ministro coordinador de seguridad interna y externa del país.
Los ministros Villagrán y Sánchez también cayeron por los pocos resultados en su gestión administrativa.
El ministro Dávalos, quien acompañó a Correa en su gira por Asia, declaró que el presidente le había pedido la renuncia ante la débil recuperación de la economía ecuatoriana.
Dávalos aseguró que es muy temprano para observar la mejoría en las políticas económicas que está aplicando el gobierno.
Ecuador está sintiendo los efectos de una economía débil con alzas repetidas de precios y una inflación constante.
Se estima que Ecuador crecerá el año próximo 3 por ciento o menos, a diferencia de sus vecinos Colombia y Perú, que superan el 5 y el 6 por ciento. (Xinhua) 07/12/2007
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