Cristina Fernández riñó con su marido por visitar el Palacio Imperial de Beijing |
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El día 10 se celebró solemnemente la ceremonia de entrega de poder, durante la cual el saliente presidente Nestor Kirchner hizo entrega de la banda simbólica del poder presidencial a su esposa Cristina Fernández (foto a la derecha). Kirchner dijo a su amada esposa: “Ahora serás tu época.” Cristina dijo a su marido: “Tú siempre serás mi presidente.”
Un matrimonio único en la arena política
A criterio de un veterano analista de asuntos políticos, Nestor y Cristina Kirchner podrían ser denominados como un “matrimonio único”, pues sus ventajas tienen gran intercomplementariedad: Nestor es experto en asuntos económicos y políticos en tanto que Cristina es experta en asuntos diplomáticos. Mirando desde este aspecto, la actual primera pareja norteamericana de Bill y Hillary Clinton luce un poco menos ante ellos.
Precisamente por esto muchos analistas consideran que al subir Cristina al poder, la diplomacia argentina se librará del ambiente deprimido durante el mandato de Nestor Kirchner y mostrará como es debido el aire de un gran país sudamericano.
Anécdota: Cristina riñó con su marido por visitar el Palacio Imperial de Beijing
Estados Unidos y Europa construyen el centro de la política exterior de Cristina, pero esta presidenta argentina también tiene considerables sentimientos amistosos hacia China. En junio de 2004 cuando Cristina acompañaba a su esposo para visitar a China, trascendió una anécdota: Cristina riñó con su marido por insistir obstinadamente en visitar el Palacio Imperial de Beijing.
En aquel entonces, en la agenda de la visita de Nestor Kirchner y su esposa estaba incluida una visita a la Ciudad Prohibida de Beijing, la que esperaba con ansia Cristina, quien tiene gran interés en la historia y cultura chinas. Pero antes de visitar el Palacio Imperial, Nestro Kirchner recibió inesperadamente una llamada telefónica de Argentina por asuntos políticos muy importantes que esperaban su solución. En un principio, Nestor Kirchner pensó cancelar la visita al Palacio Imperial y quedar en el hotel para tratarlos, lo que dejó muy enojada a Cristina.
Dijo airada a su esposo que ella venía de lejos a China precisamente para visitar la Gran Muralla y el Palacio Imperial y que en modo alguno dejaría defraudada su esperanza y, finalmente, Nestor Kirchner tuvo que ceder ante su esposa.
Cristina también tiene afecto a los descendientes chinos en Argentina y los elogió en repetidas ocasiones diciendo que sus supermercados han contribuido a estabilizar los precios en el país. Ella espera volver a visitar a China tras su asunción a la presidencia. (Pueblo en Línea) 13/12/2007
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