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Líderes de la Unión Europea (UE) firmarán el jueves el Tratado de Lisboa, que substituirá a la fallida Constitución europea. Presentamos los principales puntos del nuevo tratado.
Inicialmente conocido como Tratado de Reforma, tiene por objetivo hacer más efectiva la toma de decisiones en la UE, dada la naturaleza prolongada del bloque.
El tratado establece la creación de un presidente del Consejo Europeo a largo plazo, que comprende a jefes de Estado y de gobierno de los estados miembro, en vez del actual presidente rotativo cada seis meses. El nuevo presidente será elegido por los líderes de la UE para un mandato renovable de dos años y medio.
La Comisión Europea (CE), el organismo ejecutivo de la UE, reducirá su número de comisarios a dos tercios de su total de estados miembro. En la actualidad, cada uno de los 27 estados miembro nombra a un representante en la Comisión.
Se creará un nuevo jefe de Política Exterior de la UE, que combinará las tareas del actual alto representante para Política Exterior Javier Solana y de la comisaria de Relaciones Exteriores de la UE, Benita Ferrero-Waldner.
El nuevo jefe, que también será vicepresidente de la Comisión Europea, presidirá las reuniones de los ministros de Exteriores de la UE y encabezará una serie de servicios junto a diplomáticos nacionales y de la UE.
Para hacer la toma de decisiones más eficiente, se introduce en el Consejo de la UE (organismo de toma de decisiones compuesto por ministros de los estados miembro) el sistema de voto de "doble mayoría", que consiste en la aprobación de al menos el 55 por ciento del número de estados miembro que represente a al menos el 65 por ciento de la población total de la UE.
Aunque la unanimidad será siendo obligatoria en algunas áreas, el nuevo sistema regirá en más sectores, en especial en justicia y asuntos internos.
El nuevo sistema se aplicará a partir de 2014, con un periodo de transición de tres años, durante el cual cualquier país podrá apelar al sistema antiguo.
Los parlamentos nacionales tendrán más poder en la creación de leyes en la UE y se darán ocho semanas para examinar cualquier proyecto de ley europea. Si un proyecto de ley recibe la oposición de al menos un tercio de los legisladores nacionales más allá de las competencias de la UE, será enviado de nuevo a la CE para ser estudiada de nuevo.
Por primera vez, el Tratado contiene una cláusula que permite a un estado miembro abandonar la Unión. Asimismo, crea una personalidad legal para la UE.
Para diferenciarse de la fallida Constitución, el Tratado no menciona los símbolos de la UE, tales como la bandera, el himno o el lema, que sugerirían una naturaleza de superestado.
A diferencia de la Constitución, el Tratado de Lisboa no reemplaza los tratados ya existentes, sino que los enmienda. (Xinhua) 14/12/2007
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