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El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, manifestó el día 18 su preocupación por una eventual investigación judicial contra él debido a la excarcelación de un guerrillero para gestiones de paz.
El mandatario recordó a la prensa que en junio pasado liberó de la cárcel a Rodrigo Granda, considerado el "canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), por pedido que le hizo su homólogo francés, Nikolás Sarkozy.
"Un día el presidente es un insensible y el otro es sujeto de una acción penal por buscar el acuerdo humanitario", señaló el gobernante al explicar que la Corte Suprema de Justicia puede pedirle a la Comisión de Acusación que lo investigue por dicho acto.
Granda, que estaba acusado de secuestro fue liberado para gestionar un intercambio de rehenes por rebeldes encarcelados y está autorizado a viajar a Venezuela y Cuba con ese fin, no obstante esos oficios no han generado resultados.
"Acepté la sugerencia de Sarkozy confiando en que el mandatario había adelantado gestiones o contactos para que los rebeldes accedieran a firmar un proceso que devolviera la libertad a los rehenes", incluida Ingrid Betancourt, dijo Uribe.
Sin embargo, el rebelde está aún interesado en ejercer nuevamente la lucha armada y desestime los motivos por los que recuperó su libertad, lo cual podría ponerlo en la mira de los jueces al mandatario.
"Cuando lo liberé, lo hice con la ilusión de que empezara la liberación de secuestrados y nada; la respuesta ha sido asesinatos, mentira y engaños. Cuando lo veo hoy con camuflado en las FARC, me pregunto si regresará al asesinato y al secuestro", añadió.
Los diálogos con los rebeldes han sido facilitados por países como España, Francia, Suiza y Venezuela, así como por delegados de la Organización de Naciones Unidas (ONU), pese a lo cual se encuentran en expectativa por el silencio de las FARC.
Uribe anunció su disposición de crear una zona de encuentro con condiciones para iniciar diálogos pero las FARC, que exigen la desmilitarización de dos regiones específicas, no se pronuncian al respecto.
Al menos 50 rehenes "intercambiables" esperan que un proceso de paz les permita retornar a sus hogares.(Xinhua) 19/12/2007
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