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Xinhuanet informó: El diario norteamericano “The Christian Science Monitor” publicó el 16 de enero un artículo titulado “¿Hay una carrera armamentista en América Latina?” He aquí algunos pasajes del artículo:
Los gastos de defensa de Venezuela, Brasil y Ecuador ya han aumentado en tanto que Chile y Colombia también compran grandes cantidades de armas, lo que marca probablemente el inicio de una carrera armamentista en la región sudamericana que lleva ya varias décadas sin guerra de gran magnitud.
Michael Shifter, vicepresidente a cargo de asuntos políticos del Diálogo Interamericano, manifestó: “Existe efectivamente el peligro de un escalonamiento gradual de la carrera, que podría llegar a ser muy peligrosa.”
Las preocupaciones de la gente se han profundizado tras las recientes adquisiciones de defensa realizadas por Venezuela y Brasil. El presidente venezolano Chávez cuenta con enormes sumas de ingresos petroleros, por lo que compra en grandes cantidades helicópteros de ataque y de transporte, aviones de combate rusos y 100.000 fusiles “Kalashinikov”.
En el vecino país de Brasil, el presidente Inácio Lula pidió recientemente al Congreso una asignación de 10.130 millones de reales (unos 5.600 millones de dólares) para el presupuesto militar para 2008, lo que supone un incremento de 53%.
Con anterioridad, Chile también ha invertido enormes sumas en la defensa. Por su parte, Colombia ha conseguido de los Estados Unidos una ayuda de centenares de millones de dólares en la lucha contra el narcotráfico para comprar equipo militar. Y ahora, Ecuador también gasta más dinero para comprar armas.
Al testificar el año pasado ante el Congreso sobre la influencia del incremento de los gastos militares de Venezuela, Shifter dijo: “Yo creo que al actuar así, diferentes países persiguen fines diferentes. Chávez desea movilizar a todo el país en prevención de un eventual ataque de Estados Unidos. Pero Chile pone la mirada en dar a las fuerzas armadas lo que ellas quieren. En el caso de Colombia, gran parte de la ayuda norteamericana ha sido ofrecida en forma de equipo militar.”
Shifter manifestó: El problema está en “los graves recelos existentes entre distintos países...Si uno no sabe el propósito de los países vecinos, es natural que haga todo lo posible para aumentar su fuerza militar en prevención de una necesidad de emergencia”.
Algunos países sudamericanos, preocupados por la ambición de Chávez, no quieren que obtenga una obvia ventaja militar. Un analista sostiene que Brasil invierte en la defensa nacional precisamente debido a los esfuerzos de Chávez por aumentar su fuerza militar, aunque no lo dice.
Brasil y Venezuela ya están disputando por la hegemonía política en América del Sur. Venezuela también formula reclamos soberanos sobre la parte oeste de Guyana.
No obstante, casi nadie cree que Chávez compra armas para atacar a países vecinos. El advirtió a los opositores de su aliado boliviano Evo Morales que si ellos intentan derrocar al presidente Morales, tronarán los fusiles y ametralladoras. Sin embargo, un analista sostuvo que la máquina militar de Venezuela aún es insuficiente para desempeñar un papel disuasivo.
Además, la magnitud de sus fuerzas armadas equivale a un tercio de la de Brasil y su experiencia de combate es obviamente menos rica que la de las tropas del vecino país de Colombia. Si intenta resolver por fuerza las disputas territoriales con Guyana sobre la parte oeste de ésta, Estados Unidos y Gran Bretaña tendrán razones para intervenir.
No obstante, cada vez que piensan en que este insondable dirigente cuenta con armas modernas, algunas personalidades moderadas del continente sudamericano se sienten bien preocupadas. Además, no pocos analistas sostienen que esta región no debe gastar enormes sumas de dinero en equipo militar. En la gran mayoría de los países sudamericanos, la pobreza sigue siendo el problema principal y la gente cree que la infraestructura, la justicia y la educación deben ser prioritariamente consideradas que los submarinos y aviones de combate. (Pueblo en Línea) 18/01/2008
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