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El gobierno pedirá a la comunidad internacional que lo ayude a presionar a las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para que permitan la mediación de la Iglesia católica, de España, Francia y Suiza, en eventuales diálogos de paz.
El ministro de Interior, Carlos Holguín, anunció el día 21 el objetivo del Poder Ejecutivo después que el presidente Alvaro Uribe manifestó en París su disposición para iniciar conversaciones con las FARC pero con intermediación.
Los diálogos han sido frustrados por la negativa del gobernante a desmilitarizar los municipios Pradera y Florida en el suroeste, como exigen los rebeldes.
Uribe también se opone a que rebeldes extraditados a Estados Unidos sean incluidos en un canje humanitario que liberaría a medio centenar de rehenes de alto nivel -políticos, militares, policías y tres estadounidenses- que están en manos de la guerrilla.
Familiares de los rehenes han demandado que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, participe en la negociación del canje humanitario, lo que también es rechazado por Uribe, quien dio por terminadas las gestiones del mandatario venezolano, que lograron la liberación de las políticas Clara Rojas y Consuelo González.
"Vamos a insistir, y esperamos que la comunidad internacional nos acompañe para que permitan la mediación de la Iglesia y de los países amigos", señaló el funcionario.
Uribe recorre Europa y asistirá a España, Francia y Suiza para pedir su acompañamiento a una eventual zona de diálogos, como ocurrió en anteriores ocasiones, por lo que son llamados países amigos.
El ministro Holguín precisó que el gobernante busca llegar a las posibles conversaciones en condiciones de seguridad garantizadas por la presencia de la comunidad internacional, que es respetada por los rebeldes interesados en obtener su anuencia.
"Que se pueda llegar amparado como ocurre en zonas de países donde ha habido procesos de paz, en eso hay una larga tradición", dijo el jefe de Interior.
Los diálogos entre el gobierno colombiano y las FARC están en la mira de la opinión pública mundial, toda vez que los rehenes permanecen en la selva en condiciones infrahumanas, y que entre ellos se encuentran tres ex militares estadounidenses y la ex candidata presidencial franco-colombiana Ingrid Betancourt.
Según Uribe, hay 44 rehenes que los guerrilleros consideran "intercambiables" por rebeldes presos, entre los que destacan Betancourt y los norteamericanos Keith Stansel, Thomas Howes y Marc Gonsalves. (Xinhua-CRI ) 22/01/2008
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