“The New York Times”: ¿Quién es el ganador y quién el perdedor en la crisis sudamericana? (2) |
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De igual modo, Colombia ha ganado algo y ha perdido algo. Ha quedado aislada en la región, su táctica ha sido duramente criticada y el presidente Uribe también ha sido condenado como un excesivamente solícito aliado de los Estados Unidos.
La operación transfronteriza colombiana fue la más controvertida del Plan Colombia norteamericano, según el cual Estados Unidos ha brindado a Colombia una ayuda de más de 5.000 millones de dólares desde los años 90 del siglo pasado. Cuando Uribe puso en práctica la operación sin permiso previo de Ecuador, actuó de acuerdo con las instrucciones de la Administración Bush.
Pero es probable que Uribe juzgara mal la reacción que iba a producirse por la muerte de Reyes en territorio ecuatoriano. Condenaciones en grandes cantidades se dirigieron contra Colombia, la cual es cada vez más considerada como una fortaleza en defensa de los intereses de Estados Unidos.
Aunque Colombia insiste firmemente en decir que actuó sola, la gente sigue suponiendo si fuerzas técnicas estadounidenses han participado en la persecución contra Reyes.
Chávez rechazó categóricamente la semana pasada una información en el sentido de que él había hablado por teléfono con Reyes vía satélite y que este tipo de diálogo permitió probablemente a las instituciones de inteligencia rastrear a Reyes en la región de la frontera norte del Ecuador.
En la inusual guerra de palabras, Uribe acusó a Ecuador y Venezuela de tener relaciones económicas con las FARC.
Los presidentes ecuatoriano y venezolano alertaron a América Latina las relaciones entre numerosos partidarios de alto nivel de Uribe y bandas de narcotraficantes y delincuentes.
La cocaína, armas de fuego, fuerzas paramilitares y guerrilleros siguen siendo factores esenciales de la guerra en Colombia; los guerrilleros están siendo expulsados hacia zonas fronterizas de países vecinos.
América Latina calmó finalmente su crisis. No obstante, las celebraciones de los dirigentes latinoamericanos en la República Dominicana han encubierto el ambiente denso de una guerra aún no terminada El debilitamiento de las FARC no significa su extinción pronta. (Pueblo en Línea)
11/03/2008
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