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Lluvias intensas y fuertes vientos en Ecuador causaron 28 muertos y 3,5 millones de habitantes afectados por inundaciones y deslaves que dañaron carreteras en 13 de las 22 provincias del país, informó el día 11 la Defensa Civil.
Las inundaciones afectan la mitad del territorio ecuatoriano, principalmente las provincias de Manabí, Guayas y Los Ríos, así como otras de la zona serrana, donde se tienen reportes de 20 personas desaparecidas.
Pronósticos del Instituto de Meteorológico indicaron que las lluvias, que se mantienen desde hace varios días, continuarán hasta abril.
A ello se suman los fuertes vientos, como los registrados el fin de semana pasado en la población de Milagro, provincia de Guayas, al noroeste del país, donde destruyeron 50 viviendas.
Unas 13.500 personas fueron alojadas en refugios temporales, mientras que 100.000 damnificados necesitan ayuda inmediata de alimentos, alojamiento y agua potable, indicó la Defensa Civil en un comunicado.
El reporte agregó que entre 250.000 a 300.000 personas son directamente afectadas por las inundaciones en 13 de las 22 provincias.
Además, se reportaron deslizamientos en gran parte de la red carretera del país.
Estacionado en la región litoral al este de Ecuador, el temporal mantiene interrumpida la red vial y en especial las carreteras de segundo orden que se encuentran anegadas.
En la provincia costeña de Manabí continúa la búsqueda de al menos 20 personas desaparecidas el sábado pasado, cuando alud cubrió un tramo de la carretera entre las provincias de Manabí y Guayas.
En esa zona se mantienen las labores de rescate en el sector Mancha Grande de la carretera Portoviejo-Pichincha, donde también hay dificultades en el tráfico.
La búsqueda había sido suspendida varias horas debido a la fuerte lluvia, pero se reanudó este martes.
Hasta ahora los brigadistas han liberado de escombros cuatro kilómetros y solo han logrado ubicar el cadáver del conductor de uno de los tres vehículos sepultados por el alud, informó el capitán Marco Zúñiga, jefe operativo de la Policía.
Toneladas de rocas y lodo cubrieron a un autobús, un automóvil y aun camión de carga que transitaba por la carretera Portoviejo- Quevedo, en el sector San Plácido.
Los sectores Gran Chaparral y Venecia, de la parroquia Mariscal Sucre, del cantón Milagro, soportaron una fuerte tempestad con pérdidas materiales a varias familias.
En el recinto Puerto Chiquita, de la parroquia Chobos, se comprobó el desplome de once casas, según reportó la Defensa Civil.
"Los vientos levantaron los techos y la gente debió sujetarse de las rejas de las ventanas para evitar que el viento los tumbe al suelo", relató el agricultor José Sánchez.
Varios árboles cayeron sobre las casas y carreteras, obstaculizando el tránsito de vehículos y personas.
"Era como un gran torbellino, que vino acompañado de una tormenta. El cielo se puso rojo y amarillo", relató Felipe Huasco, dirigente del recinto Galápagos, donde el fenómeno dañó al menos diez casas y arrasó plantaciones de banano.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, declaró desde febrero pasado el estado de emergencia en el país y ordenó la movilización en todo el territorio ecuatoriano para apoyar a la población.
La declaración convirtió en prioridad nacional la atención a las comunidades afectadas por las inundaciones, consideradas como las más graves de la última década en Ecuador.(Xinhua) 12/03/2008
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