|
Los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Luiz Ignacio Lula da Silva, de Brasil, se reunirán el próximo miércoles en la región brasileña de Recife, donde inspeccionarán la refinería Abreu e Lima que construyen ambas naciones.
Los dos mandatarios se reunirán en horas de la tarde en Recife, capital del estado de Pernambuco, donde visitarán la refinería, una iniciativa conjunta de la petrolera estatal de Brasil (Petrobras) y de Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En dicho proyecto petrolero, el gobierno venezolano tiene el 40 por ciento, mientras que Brasil posee el 60 por ciento de las acciones.
Los preparativos de la reunión fueron ratificados recientemente en una visita a Venezuela del Asesor para Asuntos Internacionales de la Presidencia de Brasil, Marco Aurelio García.
El funcionario brasileño sostuvo una larga conversación con el mandatario venezolano el 19 de marzo, en el Palacio de Miraflores, sede del gobierno nacional.
Entre los temas abordados en Miraflores trascendió que en la agenda figura la reactivación del gasoducto del sur, que aún no ha podido arrancar desde que ambos presidentes se reunieron en Manaus (Brasil), el 19 de septiembre del 2007.
El proyecto está paralizado desde enero del 2006, pese a que en esa misma fecha Argentina, Brasil y Venezuela anunciaron su construcción.
Se trata de un gigantesco ducto transregional, de 8.000 kilómetros, que atravesará al menos cuatro países suramericanos, partiendo desde Puerto Ordaz, en el oriente de Venezuela, hasta Buenos Aires, Argentina.
En una primera etapa, el gasoducto, cuyo costo aproximadao es de 20.000 millones de dólares, llevará gas hasta Argentina, Paraguay, Uruguay y Brasil.
El proyecto ha sido cuestionado por varias organizaciones ambientalistas internacionales, especialmente de Brasil, entre ellas Amigos de la Gran Sabana, grupo que alerta la destrucción de la Amazonia y de la Guayana venezolana.
Al igual que en Manaus, Chávez viajará a la ciudad de Recife acompañado por el ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, quien es también presidente de PDVSA, y por el ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro.
Tema obligado en la reunión de ambos mandatarios será la situación diplomática entre Colombia, Ecuador y Venezuela, medianamente resuelta, pese al final feliz logrado por la cumbre del Grupo de Río, el pasado 7 de marzo en Santo Domingo.
La posibilidad de que el presidente Chávez solicite la mediación de su par brasileño no ha sido descartada por el propio mandatario venezolano, quien ha confesado publicamente haber conversado el tema telefónicamente con Lula Da Silva.
En el tema, los cancilleres de Colombia y Venezuela adelantan los preparativos para un encuentro entre Chávez y Alvaro Uribe, al cual existe la posibilidad de que asista el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.
La reunión Chávez-Uribe abriría las puertas a Ecuador, cuyo presidente, Rafael Correa, se mantiene reacio a reanudar las relaciones diplomáticas con Colombia.
Ecuador mantiene una posición dura por la incursión de Colombia en su territorio, el pasado primero de marzo, cuando en la madrugada dieron muerte a 26 personas, entre ellos el segundo al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Chávez y Lula también evaluarán el reciente dictamen jurídico de la Corte de Justicia británica que constituyó un triunfo para Venezuela y un duro revés para la trasnacional petrolera norteamericana Exxon Mobil.
El gobierno brasileño ve con agrado el fallo por su fuerte cooperación energética con Venezuela, tema central de la reunión Chávez-Lula, debido a que ambas naciones constituyen las reservas naturales más grandes del mundo.
El encuentro entre ambos mandatarios concluirá con varios acuerdos agrícolas, una de las mayores preocupaciones del gobierno de Venezuela que hace grandes esfuerzos por superar el desabastecimiento de alimentos en el país. (Xinhua) 24/03/2008
|