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El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, dijo el día 6 que el gobierno de Bolivia y la oposición muestran voluntad de diálogo para solucionar los problemas políticos de ese país.
"La situación es difícil (en Bolivia), pero algo que puedo decir (que) pese a dificultades, hay deseos de las partes, con todo lo que he hablado, en el diálogo y para eso estamos aquí, para hablar y conocer los puntos de vista", señaló el canciller.
Amorim hizo estas declaraciones al término de una reunión con el presidente del senado del partido opositor Poder Democrático y Social (Podemos), Oscar Ortiz, celebrada en el aeropuerto internacional de la ciudad de El Alto, a 14 kilómetros de La Paz.
El ministro brasileño partió de El Alto con destino a la ciudad de Santa Cruz, capital del departamento del mismo nombre en el este de Bolivia, donde sostendrá una reunión con el prefecto (gobernador), Rubén Costas.
Amorim también se reunió con el presidente de la Corte Nacional Electoral (CNE), José Exeni, quien el pasado 7 de marzo frenó los referendos para el estatuto autonómico y las consultas sobre la nueva Constitución Política que reclaman los departamentos de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando, Cochabamba y La Paz que forman la "Media Luna".
Las entrevistas con distintas autoridades son parte de la tarea que realizó el canciller brasileño en Bolivia para recabar criterios, tanto del gobierno y de la oposición, sobre la situación por la que atraviesa el país.
En la víspera, Amorim se reunió muy temprano con el presidente Evo Morales, y luego, con el Defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, además de instituciones de Derechos Humanos, y los líderes de la oposición, el ex presidente Jorge Quiroga (Podemos) y Samuel Doria Medina (Unidad Nacional).
El canciller señaló que se va "contento por haber hablado con varios sectores del gobierno y de la oposición", además de una conversación telefónica con el cardenal católico Julio Terrazas, quien encabeza la facilitación del diálogo entre la oposición y el gobierno.
Los comités cívicos, empresarios y prefectos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija forjan procesos autonómicos propios, fuera del marco legal, lo cual ha generado la actual crisis en el país.
Mientras tanto el gobierno y la Iglesia católica iniciaron el pasado 14 de marzo un proceso para entablar el diálogo, sin resultados concretos hasta el momento.
Los representantes de la Media Luna y la oposición demandan una reforma total del proyecto de Constitución aprobado por la Asamblea Constituyente en diciembre del año pasado, bajo argumentos de que la sanción del documento fue ilegal.
Los opositores al gobierno de Bolivia insisten en su labor de superar la crisis, mientras que el presidente boliviano Evo Morales solicitó la colaboración de la comunidad internacional.
La semana pasada una delegación de la Organización de los Estados Americanos (OEA), encabezada por el ex canciller argentino Dante Caputo, visitó Bolivia. Días después lo hicieron el canciller de Argentina, Jorge Taiana, y el vicecanciller de Colombia, Camilo Reyes.
Como parte de su tarea de consolidar el diálogo con la oposición y los prefectos, el miércoles pasado Morales se reunió con el cardenal Julio Terrazas.
Días después, la Iglesia católica invitó a los prefectos de las regiones de la denominada "media luna ampliada" (Cochabamba y Chuquisaca) a una reunión para el lunes 7 de abril en la ciudad de Cochabamba para facilitar el diálogo. (Xinhua) 07/04/2008
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