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El presidente de Bolivia, Evo Morales, se reunió el pasado sábado con el ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, quien inició una visita oficial a ese país.
"Venimos para participar en este esfuerzo de encontrar soluciones a disputas internas, conflictos internos en Bolivia, (para) encontrar soluciones pacíficas en el diálogo entre las varias fuerzas políticas", señaló Amorim.
El canciller brasileño sostuvo también una reunión con el vicepresidente boliviano Alvaro García y con el ministro de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca, en Palacio Quemado, La Paz, sede del gobierno de Bolivia.
Amorim dijo que el objetivo es buscar sobre la base de la voluntad y de la importancia de los intereses superiores, de manera que se pueda solucionar el conflicto boliviano para evitar que pueda traer sufrimiento al pueblo.
Brasil se pronunció por el progreso en Bolivia y que se respete los intereses de todos los sectores dentro de las visiones del pueblo boliviano de cambio.
El jefe de la diplomacia brasileña llegó a Bolivia con la intención de propiciar un diálogo político entre el presidente Morales y la oposición, enfrentados en torno al proyecto de Constitución y los estatutos autonómicos que demandan seis de los nueve departamentos bolivianos.
Amorim se entrevistó también con el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín, y con miembros de la fundación Unir, Federación de Trabajadores de la Prensa, Asamblea de Derechos Humanos, Asociación de Familiares de Desaparecidos y Mártires y del Capítulo de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo.
El canciller señaló que muchos sectores apuestan por el diálogo en Bolivia, cuya situación preocupa a Brasil.
"Aparte de la simpatía que pueda tener un país con otro, nuestro interés principal como Brasil es la paz y estabilidad de Bolivia y en el avance y el progreso del pueblo", enfatizó.
El defensor del Pueblo dijo que Amorim se fue con una mirada más amplia de lo que sucede en el país y no sólo con las percepciones del gobierno y de la oposición, que son netamente políticas.
"Se ha dado una información equidistante y sin tomar partido, Se ha dado la percepción de un sector de la población que no milita y que le da una mayor amplitud (al canciller) de lo que sucede en el país", dijo Albarracín, tras agregar que la situación boliviana afecta al contexto americano, en especial a los países vecinos.
El presidente Morales se ha reunido con líderes de la oposición, con el canciller argentino Jorge Taiana y con el vicecanciller colombiano Camilo Reyes para sugerir soluciones pacíficas a la crisis política que vive el país altiplánico.
La ex defensora del Pueblo y directora de la fundación Unir, Ana Romero, mencionó que se ha llegado a una situación conflictiva porque no se aprovechó el escenario de la Asamblea Constituyente.
"Ese momento que no se produjo se los está haciendo y ahora ha llamado a los países amigos a percatarse de lo que en realidad sucede", indicó.
Amorim recibió en la embajada de Brasil en Bolivia a los jefes de las fuerzas políticas de oposición, Jorge Quiroga, del partido Poder Democrático y Social (Podemos) y Samuel Doria Medina, de Unidad Nacional (UN).
Al término de la reunión, el también ex presidente boliviano Jorge Quiroga dijo a los periodistas que al canciller Amorim vino a interiorizarse y conocer lo que sucede en Bolivia.
Señaló que en una posible mesa de diálogo los países amigos como Argentina Brasil y Colombia pueden constituirse en acompañantes y no mediadores, pues éste último debe ser el papel de la Iglesia católica, pese a que antes fue él mismo quien pidió que la comunidad internacional viniera a mediar el diálogo con el gobierno de Morales.
Al igual que los diplomáticos de Argentina y Colombia, Amorín tiene previsto reunirse mañana domingo con el presidente del Senado, el opositor Oscar Ortiz (Podemos), y con líderes cívicos de Santa Cruz, que convocaron para el 4 de mayo a un referendo autonómico que el gobierno califica de ilegal y separatista.(CRI) 07/04/2008
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