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El presidente del consorcio petrolero hispano-argentino Repsol YPF, Antonio Brufau, aseguró que su compañía no saldrá de ningún país de Latinoamérica, en particular de Ecuador y Bolivia y recalcó que solo se irían de países en los que no los quieren, informó hoy la Agencia Boliviana de Información (ABI).
"Nos retiraríamos de aquellos sitios de donde no nos quieran, obviamente.¿Y esto qué significa?, pues sitios en donde o bien la legislación es muy gravosa o bien el entorno determinado no sea muy razonable para una compañía", indicó el presidente de la mayor petrolera española.
Brufau consideró que esas condiciones no se dan en estos momentos en ninguno de los países de América Latina en los que Repsol tiene inversiones.
"En todos los países tenemos nuestra vida, ni fácil ni difícil, la de una petrolera en una región que está creciendo mucho y que también tiene sus propios retos", indicó.
Con respecto a Bolivia, explicó que este país "está en una fase de construcción nacional" y aunque reconoció que allí tuvieron problemas con la aplicación de la nacionalización de los hidrocarburos, en mayo de 2006, "llegamos a un acuerdo con el gobierno y el presidente Evo Morales y ahora se trata de continuar en esa aplicación".
Actualmente Repsol-YPF y el gobierno boliviano están conversando sobre el traspaso de la propiedad mayoritaria de las compañías que hoy son todavía privadas.
Hay cuatro en las que todavía tienen un 51 por ciento de acciones y tienen que ceder la mayoría al Estado boliviano.
"Desde el primer día que acordamos la migración de los contratos, ese decreto ya estaba, por tanto somos muy conscientes de ello", recalcó el presidente de Repsol.
Incidió en que ahora lo importante es "de qué forma gestionar la sociedad" porque "obviamente nosotros podemos ceder el control, pero una parte importante de la gestión, que hoy es 100 por ciento de Repsol, tiene que continuar siendo básicamente tutelada por Repsol", aclaró.
Brufau indicó que las relaciones de su compañía con el gobierno boliviano es de respeto mutuo al indicar que "nos han dicho, por activa y por pasiva,que Repsol es la compañía más grande del país y una compañía muy apreciada,a pesar de todos los matices que pueda haber habido en el pasado".
Por eso, en su opinión, la responsabilidad de la petrolera "no es abandonar a la primera dificultad, sino intentar por el bien de todos, también por el de Repsol YPF, que las cosas vayan bien".
Respecto de las relaciones de la petrolera con el gobierno ecuatoriano,el ejecutivo dijo que "parece que también van por el buen camino, respecto a la resolución de ley que imponía un gravamen del 90 por ciento a las ganancias extraordinarias de las empresas extranjeras".
"Estuve hace una semana y media con el presidente de Ecuador ( Rafael Correa) y tuvimos un diálogo francamente positivo. En estos momentos la negociación va por otro camino, por un camino de más racionalidad económica", aclaró Brufau.
En su opinión, "el presidente Correa lo que quiere es inversión, y lo relevante no es que sea nacional o extranjera, es que sea inversión, porque la inversión genera riqueza y desarrollo".
"Nosotros estamos hace muchos años en Ecuador, así se lo comunique al presidente Correa y creo que fue un diálogo francamente positivo, todos los ministros del ramo y el presidente, están por avanzar con una relación más estrecha con Repsol, y con todos los demás, Pero con las reglas del juego claras, que es muy importante para una compañía como nosotros", concluyó Brufau.(Xinhua) 10/04/2008
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