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La constitución de una nueva mayoría en el Congreso está en el centro del debate político en Chile, debido a las implicaciones que pudiera tener para el sistema presidencialista y el reajuste de las fuerzas políticas.
Esta mayoría, compuesta por legisladores independientes -que se separaron de la coalición de gobierno- y los de la derecha, se concretó esta semana al votar conjuntamente para destituir a la ministra de Educación, Yasna Provoste, acusada de irregularidades en su cartera.
Esta era la primera vez que un ministro era separado de sus funciones por el Senado desde 1990, cuando el país retornó a la democracia tras 17 años de régimen militar, y es consecuencia de la pérdida de la mayoría oficialista en ese órgano.
En el gobierno y en los cuatro partidos que lo apoyan: Socialista, Democracia Cristiana, Por la Democracia y Radical Socialdemócrata, se teme que los derechistas e independientes intenten imponer un régimen parlamentario mediante la amenaza de nuevas destituciones de ministros.
Acorde con la actual Constitución, el gobierno vigente se acerca a un presidencialismo democrático puro, con amplia acumulación de atribuciones que posee el presidente de la República, lo cual configura un fuerte sistema presidencialista con un claro desequilibrio entre el jefe de Estado y el Congreso.
Hasta el momento, esta nueva mayoría es circunstancial, pero los partidos de la derecha: Renovación Nacional (RN) y Unión Democrática Independiente (UDI), intentan consolidarla, coordinando su accionar en contra el gobierno y ofreciendo a los independientes cupos parlamentarios para las elecciones de 2009.
La bancada independiente la forman los senadores Andrés Zaldívar y Fernando Flores, escindidos de la coalición gobernante; Carlos Cantero, quien renunció a RN, y Carlos Bianchi, quien no pertenece a partido alguno.
Aún no está claro si los independientes se integrarán en una alianza con la derecha, pero lo que es evidente es que ambas fuerzas buscan la alternancia en el poder para desplazar a la Concertación de Partidos Por la Democracia, que gobierna Chile desde hace 18 años.
Con la destitución de la ministra, se puso en práctica la "política del desalojo" que propugnan mayoritariamente los partidos derechistas, coincidiendo con lo que postulan los cuatro senadores, que intentan formar una coalición política de centro.
En lo inmediato, impulsan la idea de presentar candidatos a alcaldes y concejales en las elecciones de octubre próximo.
Zaldívar y Flores son acusados por el oficialismo de "traidores", "tránsfugas" o "mercachifles", por aliarse con la derecha y votar contra la Concertación, la que les posibilitó llegar a sus cargos legislativos.
El primero, un crítico del modelo económico con ambiciones presidenciales, fue expulsado de la Democracia Cristiana, y el segundo fue ministro en el gobierno de Salvador Allende y prisionero político de la dictadura.
La nueva mayoría en el Senado tiene una composición heterogénea que no garantiza su unidad en todos los campos.
En marzo se produjo la primera expresión de la nueva mayoría cuando Zaldívar fue elegido presidente del Senado con el apoyo de los partidos derechistas, que tienen 16 senadores, y el rechazo de la Concertación, que cuenta con 18, de un total de 38.
Con la actual correlación de fuerzas se hace más difícil para la presidenta Michelle Bachelet cumplir con su programa de gobierno, debiendo necesariamente negociar los nuevos proyectos de ley.
Los cuatro senadores alineados y coordinados, actuando como bisagra en el Senado, tienen el poder de definir las decisiones más importantes en el Congreso.
La emergencia de este nuevo grupo rompe la hegemonía de la participación política que por dos décadas han mantenido la Concertación y la derechista Alianza por Chile.
En todas las recientes encuestas ambas coaliciones registran una constante caída en la adhesión popular, reflejando un desgaste notorio y la evidente indiferencia de los ciudadanos hacia la política.
Al parecer, Chile ha entrado en un proceso de prueba de su sistema presidencialista y un reajuste de sus fuerzas políticas, los cuales se definirán en las urnas durante los comicios municipales de octubre y en los parlamentarios y presidenciales de 2009. (Xinhua) 21/04/2008
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