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Ministros de economía sudamericanos alcanzaron en Montevideo un acuerdo preliminar para que el Banco del Sur comience a operar en 2008 con un capital inicial suscrito de unos 7.000 millones de dólares americanos.
Los siete países fundadores realizarán un aporte diferente -de acuerdo a tres franjas- considerando las asimetrías de las economías y con plazos de hasta diez años para integrar el capital.
El avance en la conformación de la institución se dio tras la reunión del viernes en la que participaron los ministros de Economía de Brasil, Ecuador, Paraguay, Venezuela, y Uruguay, más el viceministro de Pensiones de Bolivia.
Sin embargo, la ausencia del representante de Argentina -por el imprevisto cambio de ministro- determinó que lo resuelto en la sede del Mercado Común del Sur (MERCOSUR) aún deba ser ratificado por Buenos Aires.
Creada a instancias del presidente venezolano Hugo Chávez, el Banco del Sur pretende financiar y promover el desarrollo regional sin depender de otras entidades crediticias internacionales.
Según el acuerdo inicial, Argentina, Brasil y Venezuela suscribirían un capital de 2.000 millones de dólares cada uno, Uruguay y Ecuador, aportarían 400 millones, y Paraguay y Bolivia unos 100 millones cada uno.
Fuentes que participaron del encuentro, citadas por la prensa local, dijeron que la ausencia de Argentina facilitó, en parte, el lograr un consenso sobre los aportes de cada socio del banco.
En las reuniones técnicas previas, Buenos Aires proponía un aporte similar de los países aunque con condiciones "mitigantes" para las economías más pequeñas.
El ministro uruguayo Danilo Astori explicó que "para favorecer a los países más pequeños", éstos tendrán acceso a créditos ocho veces mayores a su aporte inicial, la mitad de los que podrán otorgarse a los países grandes.
Astori señaló que un 20 por ciento sería el mínimo de integración de capital al inicio de este proceso, que se prevé comenzar antes de fin de este año.
Para completar la integración del capital se dispondrá de dos plazos distintos, de hasta cinco años para la primera franja de países(Argentina, Brasil, y Venezuela) y de hasta diez para las otras dos.
El capital también podrá integrarse hasta el 10 por ciento en moneda local y el resto en divisas internacionales.
Los secretarios de Estado comunicarán esta propuesta a los presidentes de cada país y luego retomarán las reuniones para continuar analizando el funcionamiento de la entidad.
El ministro venezolano Rafael Isea expresó su expectativa de que este año "ya comience a funcionar" el Banco del Sur y se culminen "lo más pronto posible las discusiones de los temas que están en la mesa".
Pero uno de los puntos clave que aún resta por definir es la representación y el voto en el futuro directorio de la institución.
Guido Mantega, ministro brasileño, señaló a la prensa que no puede anticiparse la formación de los cargos y controles en el banco, cuestión que será discutida en la próxima reunión, cuando Argentina esté presente.
Para Brasil "no hay decisión a priori" por lo que se examinará y se decidirá "a la luz de estas experiencias (de otros organismos internacionales) y de nuestros intereses", añadió el funcionario.
De cualquier forma, los Congresos de los siete países miembros deberán ratificar lo que resuelva cada gobierno sobre el Banco del Sur.
"Si depende de nuestra voluntad, vamos a acelerar la implementación de este banco, porque la región precisa de más fuentes de financiamiento para financiar los proyectos de integración", señaló Mantega.
Los presidentes de los siete países miembros del Banco del Sur firmaron el acta fundacional de la institución el pasado 9 de diciembre en Buenos Aires.
La entidad crediticia tendrá su sede central en Caracas y dos sucursales en Buenos Aires y La Paz. (Xinhua) 28/04/2008
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