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El gobierno boliviano calificó el día 24 la violencia vivida en Sucre durante esta jornada como "el día de la vergüenza nacional", pues afectó la imagen democrática del país altiplánico y a la efeméride del primer grito de la independencia en la ciudad de Sucre, capital política de Bolivia y del departamento de Chuquisaca, además de evidenciar una marcada división entre los ciudadanos.
En una conferencia de prensa en el Palacio Quemado de La Paz, el ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, lamentó lo sucedido en la capital chuquisaqueña, como también, que los grandes avances democráticos logrados en más de 25 años hayan sido superados con el retorno de los vejámenes y humillaciones a pobladores de barrios pobres e indígenas.
"El gobierno (del mandatario Evo Morales) lamenta los saldos de esta jornada que consideramos que es día de vergüenza nacional, ya que todo lo que los medios en fiel cumplimiento de su labor reflejaron las humillaciones a gente de extracción humilde, a vecinos y sectores populares por parte de grupos de choque conformado por universitarios y organizaciones dirigidas por el Comité Interinstitucional, es una vergüenza nacional", dijo.
Desde horas tempranas de esta mañana, estudiantes de la Universidad San Francisco Xavier afines al Comité Interinstitucional junto a los líderes de ese sector como Jaime Barrón y Jhon Cava se movilizaron ante el anuncio de la llegada del presidente, Evo Morales, a esa ciudad, para la entrega de obras a propósito de la celebración del grito libertario del departamento.
En ese afán obligaron a los efectivos del ejército a replegarse a sus cuarteles y regimientos y comenzaron a agredir a los campesinos que se dieron cita en el estadio Patria, para recibir al jefe de Estado.
Pese a que Morales anunció a través de sus portavoces que no arribaría a Sucre, para así evitar mayor violencia, los grupos radicales no cesaron en la tarea de humillar y pegar a los campesinos, considerados por ellos seguidores del gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS).
Rada aclaró que quien originó esta violencia no fue el gobierno central, tomando en cuenta que iba a realizar anuncios importantes en beneficio de la ciudadanía en su conjunto, sino más bien aquellos que organizaron grupos de choque, los cuales actuaron desde la noche del pasado viernes 23, hostigando a la gente.
La autoridad reconoció el trabajo que desarrollaron las fuerzas del orden y del ejército, quienes resguardaron las instalaciones del estadio Patria, hasta que recibieron la orden de replegarse con el fin de apaciguar los ánimos.
Estos hechos, acotó, llaman a la reflexión a todos los bolivianos y demuestra que el patrimonio democrático corre riesgo de perderse por el accionar de grupos que fomentan el racismo, el regionalismo y la lucha de razas.
A la vez, mencionó, que juntamente al saldo de los heridos, estos hechos dejan como resultado la división de la ciudadanía de Sucre y del departamento de Chuquisaca, debido al enfrentamiento entre hermanos.
Rada señaló que lo ocurrido este sábado tiene sus raíces en la violencia desatada para frenar la realización de la Asamblea Constituyente, cuando el responsable también fue el Comité Interinstitucional, sobre el cual pesa una querella ante la justicia ordinaria. (Xinhua) 26/05/2008
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