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La presidenta chilena Michelle Bachelet hace esfuerzos para evitar la división en la coalición gobernante, y aseguró que "nadie tiene derecho a dañar la unidad de la Concertación de Partidos por la Democracia".
Esta declaración se produce un día después que el ex presidente Ricardo Lagos acusó a los partidos Por la Democracia (PPD) y al Radical Socialdemócrata (PRSD) de poner a la coalición en "una tensión imposible de resistir", y de violar un "principio esencia" de la Concertación, "que es la convergencia y unidad de los partidos" .
Ambos partidos, que junto al Socialista (PS) y Demócrata Cristiano (PDC) integran esa alianza, decidieron presentar una lista separada de candidatos a concejales en las elecciones municipales de octubre próximo.
Esta sería la primera vez, desde el retorno a la democracia en 1990, que la Concertación acudiría dividida a unos comicios, lo que se interpreta como expresión de la difícil situación que enfrenta este conglomerado que lleva 18 años en el gobierno.
Bachelet indicó que "la Concertación es un patrimonio de todos los chilenos", y que los partidos políticos deben "colocar el interés del país, el interés más global, por sobre los intereses partidarios".
La gobernante coalición de centroizquierda viene afrontando desde el pasado año una erosión de su poder, y las divisiones internas están dañando su cohesión como fuerza política.
Perdió la mayoría en el Senado al convertirse en independientes dos de sus miembros, y pasó lo mismo en Cámara Baja con siete diputados.
El senador Fernando Flores decidió crear un nuevo partido, denominado Chile Primero, y su par, Adolfo Zaldívar, expulsado del PDC, organiza un nuevo referente político.
Todo indica que el país atraviesa por un gran realineamiento político, que incluso podría resultar en cambios mayores en el equilibrio de poder en las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2009.
Pese a que Lagos había aclarado que no tomaría parte en el conflicto que enfrenta la coalición de gobierno, optó por mediar y manifestar su posición, advirtiendo que el presentar listas separadas por parte del PPD, que es su partido, y el PRSD, se trata de "algo grave".
Advirtió que si bien la fórmula presentada por el PPD y el PRSD puede ser negociable, la manera cómo se oficializó a través de una notificación escrita no corresponde y lleva a "poner una tensión imposible de resistir".
Sin embargo, el PPD y el PRSD desoyeron los llamados de Bachelet y Lagos de respetar una lista única de concejales y ratificaron su decisión de presentar nóminas separadas, reiterando que "traerá mejores resultados electorales y unirá más al gobierno".
Este debate político elevará su temperatura a medida que se acercan las elecciones municipales de octubre y las presidenciales y parlamentarias de diciembre de 2009.
Desde la oposición derechista, el senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Jovino Novoa, comentó que detrás de la división en las filas del oficialismo hay dos situaciones encontradas:
"Una es que, evidentemente, hay un cálculo electoral y se plantea que de esa forma se pueden conseguir más votos, pero, por otro lado, muestra un indicio de quiebre dentro de la coalición de gobierno."
Estas fisuras dentro de la Concertación servirán para fortalecer las posibilidades del actual candidato presidencial derechista, el empresario Sebastián Piñera, y podrían poner fin a casi dos décadas de gobierno de la Concertación a partir del 2010. (Xinhua) 30/05/2008
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