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Senadores oficialistas y de la oposición derechista pidieron el día 12 al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet que patrocine el uso de la energía nuclear para resolver definitivamente los problemas energéticos del país.
Ricardo Núñez y Jorge Pizarro, de la gobernante Concertación de Partidos por la Democracia, y Juan Antonio Coloma, Jaime Orpis, Pablo Longueira y Baldo Prokurica, de la Alianza por Chile, coincidieron en la necesidad de que el país tome una decisión en la materia.
Los legisladores de ambas bancadas se unieron por primera vez para promover la energía nuclear, después que la iniciativa que presentaran fue declarada inadmisible por corresponder a una materia de la iniciativa exclusiva de la presidenta de la República.
Bachelet ha descartado usar este tipo de energía durante su mandato, que concluye el 2010, aunque designó una comisión para estudiar la factibilidad de instalar plantas nucleares en el país.
Organizaciones ambientalistas han rechazado la energía nuclear bajo el argumento de la poca seguridad debido al carácter sísmico que presenta el país.
"Ha llegado la hora de tomar una decisión en esta materia, no basta con seguir estudiando este tema. Estamos dando una señal política muy importante de que los parlamentarios queremos legislar al respecto, y con esto hemos querido hacer un aporte en la toma de decisiones", señaló el senador Orpis.
En su opinión, la energía nuclear constituye una solución importante y posee diversos beneficios, pues cuenta con altos estándares de seguridad y ha tenido un importante desarrollo tecnológico en el mundo.
Explicó que actualmente se está desarrollando la tercera generación de reactores, "que constituyen una tecnología de vanguardia que permite la producción de energía a menores costos en el largo plazo, garantiza el suministro y es cada vez menos dañina para el medio ambiente, y los desechos nucleares son reciclados en un 90 por ciento".
Los legisladores coinciden en que, ante el actual escenario de crisis energética, lo único que puede cambiar el panorama sería adoptar definiciones de envergadura. Por eso, impulsan la opción nuclear y la construcción de una serie de hidroeléctricas en Aisén, en la Patagonia chilena, a la que también se oponen los ambientalistas.
Los senadores argumentan que en Chile existirían grandes ventajas de instalar plantas nucleares en el norte del país, donde hay serios problemas de energía y recursos hídricos.
"Instalar generadores de electricidad nuclear asociados a plantas desalinizadoras resuelve el problema de la energía y el agua a bajo costo, tanto para el consumo humano y el desarrollo de la minería", advirtió Orpis.
Chile no tiene gas ni petróleo ni carbón en la cantidad suficiente para asegurar el abastecimiento que requiere el desarrollo y crecimiento económico del país, y debe importar el 90 por ciento de los combustibles que consume, entre ellos el gas argentino, cuyo suministro se ha ido reduciendo al mínimo.
En el país existe la Comisión Chilena de Energía Nuclear, y se promulgaron leyes sobre seguridad nuclear y la extracción de materiales nucleares en las minas, pero estos cuerpos legales son insuficientes para implementar el uso de la energía nuclear.
La generación energética chilena está concentrada en hidroelectricidad y gas, concentrando el 83 por ciento del total, pero tiene mucha volatilidad, tanto por el incumplimiento de los envíos de gas argentino, como por los problemas climáticos que provocan ciclos de sequías.
Además, Chile utiliza el diesel como sustituto en las plantas de gas generadoras de electricidad, enfrentando el alto precio de este combustible en el mercado internacional.
Ante las serias dificultades para cubrir sus necesidades energéticas, Chile parece encaminarse a la opción de instalar plantas nucleares para generar electricidad, tras la unidad que han expresado los legisladores oficialistas y opositores en este tema. (Xinhua) 13/06/2008
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