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El gobierno brasileño fortaleció el día 3 su programa nuclear con la creación de una comisión interministerial que tendrá la misión de fijar metas y directrices para el desarrollo del llamado Programa Nuclear Brasileño.
El Comité de Desarrollo del Programa Nuclear Brasileño, que también será responsable por supervisar las investigaciones y aplicaciones de la tecnología nuclear en el país, fue instituido mediante un decreto del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, publicado hoy en el Diario Oficial de la Unión.
El decreto fue publicado dos días después de que el ministro de Medio Ambiente, Carlos Minc, manifestó su oposición personal a la construcción de nuevas plantas nucleares de generación eléctrica en el país, pero su intención de aceptar lo que sea decidido por el gobierno al respecto.
Igualmente, se produce poco después de que el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao, aseguró que, además de las dos plantas nucleares ya en funcionamiento en Brasil y de una que está en construcción hace muchos años, el gobierno se propone construir otras cuatro centrales en los próximos años.
El Comité estará integrado por los ministros de la Casa Civil (que coordinará el grupo), Minas y Energía, Ciencia y Tecnología, Defensa, Medio Ambiente, Desarrollo, Industria y Comercio, Planificación, Hacienda y Relaciones Exteriores.
También formarán parte del grupo el jefe de Seguridad Institucional de la Presidencia y el secretario de Asuntos Estratégicos de la Presidencia.
Según el decreto publicado hoy, el Comité podrá invitar a representantes de otros organismos y del sector privado para participar en sus reuniones.
El Comité también estará habilitado para crear grupos técnicos que puedan asesorarle en los asuntos específicos del Programa Nuclear Brasileño.
El Programa Nuclear Brasileño, impulsado inicialmente por el régimen militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985, prevé diferentes proyectos.
Entre ellos, está la construcción de plantas de generación eléctrica, el desarrollo de un submarino de propulsión nuclear, el desarrollo de tecnología propia para enriquecer uranio y la adopción de la tecnología nuclear en aplicaciones medicinales, agrícolas y científicas.
La única restricción es el desarrollo de armas nucleares, cuya fabricación está expresamente prohibida por la Constitución.
Brasil ya tiene en operación las centrales nucleares de Angra 1 y Angra 2, que generan cerca de 1.500 megavatios de energía, lo que corresponde al 2 por ciento del total producido en el país.
El gobierno anunció la reanudación de la construcción de Angra 3, una central cuya construcción comenzó en 1984 y fue suspendida poco después por problemas presupuestarios.
La meta del gobierno es que las obras sean reanudadas este año con un costo de 7.300 millones de reales (unos 4.562,5 millones de dólares), y que la central entre en operaciones en 2013, con una capacidad para generar 1.000 megavatios de energía.
El ministro de Minas y Energía anunció esta semana que, además de Angra 3, Brasil construirá otras cuatro plantas en las regiones sureste y noreste del país, y que el ministerio está en la fase final de los estudios para determinar la localización de las plantas.
Además de tener las sextas mayores reservas mundiales de uranio, con unas 309.000 toneladas, Brasil ya desarrolló tecnología propia para enriquecer uranio, aunque aún no ha completado el ciclo del combustible nuclear, para convertir uranio bruto en gas. (Xinhua) 04/07/2008
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