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Chile, al igual que el resto de las naciones en desarrollo, participa en la reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en Ginebra, Suiza, con pocas esperanzas para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la Ronda de Doha.
La delegación chilena es presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Alejandro Foxley, quien tiene la misión de defender los intereses de los productores nacionales que exportan y enfrentan dificultades en los mercados de países desarrollados, y buscar una convergencia de posiciones polarizadas entre los países.
Desde hace años Chile ha instado la aprobación de la Ronda de Doha y la eliminación de proteccionismos y subsidios que los países desarrollados aplican a sus agriculturas, debido a que distorsionan el comercio agrícola internacional y representan una solución a la crisis alimentaria mundial"
La llamada Ronda del Desarrollo, aprobada en Doha, Qatar, en 2001, tiene entre sus objetivos sacar a millones de personas de la pobreza, cortar los subsidios agrícolas de los países ricos y expandir los intercambios comerciales a todo el planeta.
Esta ronda de negociaciones de la OMC se ha trabado debido a los choques entre los países en desarrollo y los ricos.
La Ronda de Doha propone que algunos países desarrollados recorten sus tarifas de 25 a 33 por ciento, sin embargo se pide también que los países en desarrollo las recorte de 40 y a 60 por ciento.
Según Foxley, lo que está en juego en esta etapa final de las negociaciones es el proteccionismo agrícola de los países desarrollados y para tener éxito deben existir concesiones sustantivas de Estados Unidos, Europa y Japón.
El objetivo es disminuir aranceles y eliminar cuotas, sobre todo subsidios, agregó Foxley al indicar que las naciones industrializadas piden a los países en desarrollo una mayor apertura, especialmente en el sector industrial.
El dilema en la OMC, pese al acuerdo en algunos temas, es que se necesita un amplio consenso en todos los asuntos para que se declare cerrada la Ronda de Doha.
"A Chile se le ve como un país que puede ayudar a buscar una convergencia de posiciones polarizadas entre los países desarrollados y algunos de los países en desarrollo que todavía tienen unas políticas bastante proteccionistas", señaló el canciller Foxley.
La mayoría de los negociadores de la Ronda consideran que se ha llegado a una etapa crítica en sus esfuerzos para cerrar un acuerdo comercial global este año, un pacto que se enmarca en una economía internacional envuelta en una crisis financiera, con alta inflación y alzas en los precios del petróleo y los alimentos.
A principios de 2008 hubo cierto optimismo ante un posible acuerdo, pero el diálogo se estancó en detalles técnicos y las recriminaciones entre países ricos y pobres sobre quién debería demostrar más flexibilidad en reducir las barreras arancelarias.
Estados Unidos y otros países desarrollados se niegan a reducir los subsidios agrícolas si otros países diluyen el acceso a su mercado para las exportaciones estadounidenses, mientras que los países pobres argumentan que se les exige más a ellos que a las naciones desarrolladas.
En la reunión de Ginebra, donde participan 30 ministros cancilleres y ministros de Comercio de los casi 130 que conforman la OMC, se intentará llegar a acuerdo sobre el sector agrícola, industrial y de servicios, sin embargo las posibilidades de alcanzar un consenso son mínimas.
Estados Unidos aprobó una ley de protección agrícola, que incluye subsidios anuales por 60.000 millones de dólares, mientras que la Unión Europea ofrece a sus agricultores subsidios por más 85.000 millones dólares al año y otro tanto hace Japón, lo cual es incompatible con cualquier acuerdo de la OMC.
Una dificultad adicional para un acuerdo es la actual mayoría demócrata del Congreso estadounidense, que se ha vuelto más proteccionista, además de que los candidatos a la Casa Blanca mantienen un discurso económico con tintes neoproteccionistas.
"Tras siete años de negociación la Ronda de Doha no muestra avances significativos y se corre el riesgo de tener que postergarlo todo hasta 2010", lamentó el canciller chileno. (Xinhua) 23/07/2008
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