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La mandataria Cristina Fernández y su vicepresidente Julio Cobos mantienen diferencias que atizan el inicio de un conflicto dentro del ejecutivo en Argentina.
Cristina Fernández y Julio Cobos han cumplido apenas siete meses en sus respectivos cargos que asumieron el 10 de diciembre para un periodo de cuatro años, y el enfrentamiento ha puesto en duda si terminarán juntos el mandato.
Según allegados a la mandataria y el vicepresidente, las discrepancias entre ambos se profundizaron tras la reunión que sostuvieron el miércoles.
El 17 de julio, Cobos, quien es vicepresidente segundo del senado, votó en contra del proyecto del poder ejecutivo para elevar los impuestos a las exportaciones de granos de 34 a 44 por ciento.
Conforme a la constitución argentina, el vicepresidente tiene el voto dirimente, es decir para romper un desempate en una votación en el senado, ante lo cual Cobos asestó un duro golpe a la mandataria.
Aunque las fuentes digan que trancurre la normalidad institucional entre la mandataria y el vicepresidente, la reconciliación parece imposible y todo se reduce a quién aguantará a quién y quién se doblegará ante quién.
Fernández afrontó durante 128 días su primer conflicto con organizaciones agropecuarias que se declararon en paro durante 128 días desde el 11 de marzo en protesta contra el alza de impuestos al sector.
La presidenta no se reunía con Cobos desde el 17 de julio y el encuentro fue a petición del vicepresidente. A la reunión de este martes entre Fernández y Cobos asistieron el jefe de gabinete, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Un allegado a Cobos que solicitó el anonimato dijo a Xinhua que "la presidenta dijo al vicepresidente que su voto en contra del oficialismo traerá consecuencias políticas".
"El encuentro estuvo cargado de reproches presidenciales que el vicepresidente escuchó en silencio y luego respondió", dijo el portavoz.
"La presidenta está muy enojada y, desde esa posición de encono le prometió a Cobos que, en adelante, sólo tendrá con el vicepresidente una relación institucional de respeto a su investidura", concluyó el interlocutor.
El jefe del gabinete dijo que Cobos solicitó la audiencia con Fernández mediante una carta que entregó en la mesa de entradas de la Casa de Gobierno. El encuentro se concretó en un "huequito" en la agenda presidencial, expresó Massa.
Según el jefe del gabinete, el contenido de la reunión fue "muy profundo y sincero" en tanto que, como él, otros interlocutores describieron lo sucedido como "sobrio" y "sincero".
Los allegados a Cobos pintaron la reunión como "fría y dura, con reproches" a pesar de que Massa aseguró que "no hubo adjetivaciones ni a personas ni a conductas" aunque la presidenta Fernández "fue muy profunda y sincera en el diálogo".
Otra alta fuente gubernamental explicó enfáticamente a Xinhua que "no hubo reconciliación" entre Fernández y Cobos pero sostuvo que "es importante que la gente sepa que no están peleados".
La Constitución Nacional establece que cuando la presidenta viaja al exterior debe delegar funciones en el vicepresidente.
Cristina Fernández asistirá el 15 de agosto a la toma de posesión de Fernando Lugo como presidente de Paraguay. Fernández recibió a Lugo poco después de su entrevista con Cobos.
El 7 de septiembre, la mandataria iniciará una visita oficial a Brasilia donde será recibida por el presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva. (Por Ricardo T. Rivas )(Xinhua) 01/08/2008
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