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El rechazo de Corea del Sur a un cargamento chileno de carne de cerdo contaminada con dioxinas ha suscitado incertidumbre entre los consumidores de otros países y Chile mismo.
Las autoridades sanitarias sudcoreanas suspendieron el pasado martes la importación de carne de cerdo exportada por Chile, tras detectar dioxina en tres partidas desde el pasado 3 de julio.
El hecho pudo afectar no sólo la salud de las personas, sino también al mercado internacional de carnes chilenas.
La cantidad detectada por el gobierno de Seúl fue de 6,2 a 8,3 picogramos, muy superior a los 2 picogramos permitidos en ese país y a un picogramo que establecen las normas de la Unión Europea (UE).
En Chile, se desconoce la razón de la presencia de dioxina en criaderos y carnes, pero hay la creencia de que esa sustancia está en la alimentación de los animales.
Mientras Japón suspendía temporalmente las importaciones de cerdo desde Chile, los consumidores chilenos se ha retraído de adquirir esta carne, motivando que los dueños de carnicerías hicieran un llamado a la población para que la consuma sin temor.
Japón es el principal destino de la carne de cerdo chilena, con 33 por ciento de los envíos, mientras que Corea representa 20 por ciento.
Las exportaciones totales chilenas de este producto sumaron 358 millones de dólares durante 2007.
El gobierno chileno criticó a los empresarios que enviaron cargamentos de carne porcina con altos niveles de dioxina hacia países asiáticos.
La cancillería informó a los socios comerciales de Chile que desde ahora todas las exportaciones de carne de cerdo serán certificadas por el estatal Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y no por los propios productores.
El SAG envió a Corea del Sur y Japón información adicionales sobre las medidas que permiten garantizar que las exportaciones de carne de cerdo cumplen con las reglas sanitarias exigidas por esos mercados.
Las autoridades sanitarias ordenaron poner en cuarentena a más del 20 por ciento de los criaderos de cerdos, después de conocer los análisis médicos que daban alta presencia de dioxina, detectada en 12 de los 54 centros de ese tipo en el país.
Hasta ahora la cantidad de carne incautada por el servicio de salud corresponde a 3.600 cerdos, que han sido enterradas para evitar la propagación de la sustancia.
Hay 20.000 cerdos en cuarentena y otros 35.000 que están en observación, además de 345.000 toneladas de carne de porcino que serán eliminadas.
El llamado "circulo de la dioxina" es altamente peligroso porque es cancerígeno y se desconoce en qué dosis actúa en el cuerpo humano.
Como la sustancia aumenta el riesgo de cáncer mamario, en la mujer, y de próstata, en la mujer, las autoridades médicas temen un aumento en el número de casos en el país. La sustancia también afecta otros organos y sistemas del organismo.
La dioxina es un residuo natural producido en erupciones volcánicas e incendios forestales, así como en procesos industriales.
Entre sus características están:
1) se adhiere al tejido graso de los animales, y puede permanecer en el cuerpo del consumidor durante mucho tiempo.
2) Tiene una tendencia a acumulase en la cadena alimentaria.
3) Puede causar síntomas como lesiones cutáneas, acné y manchas oscuras en la piel, así como problemas hepáticos.
4) Un consumo prolongado de dioxina puede alterar los sistemas inmunológico, nervioso y endocrino y la reproducción. Los fetos y recién nacidos son los más vulnerables a la sustancia.
Organizaciones ambientalistas exigieron hoy al gobierno que acelere la creación de la Agencia de Inocuidad Alimentaria para la protección de los consumidores.
La agencia fiscalizaría la sanidad de los alimentos para expotación y consumo local, según los defensores del ambiente.
Las autoridades dijeron que la detección de la dioxina en la carne de cerdo chilena evitó víctimas de cáncer en el país y en las naciones importadores. (xinhua) 22/08/08
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