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Brasil registró en julio un déficit en su balanza de pagos de 2.111 millones de dólares, que contrasta con los superávits de los últimos cinco años.
De enero a julio, el saldo negativo acumulado alcanzó 19.512 millones de dólares, afirmaron autoridades del Banco Central en declaraciones difundidas hoy por la prensa.
La balanza de pagos brasileña dio señales de desequilibrio el año pasado, cuando su bajo superávit, de 1.461 millones, mostró que el ciclo de saldos positivos consistentes había terminado.
Desde 2003, cuando dejó de tener saldos negativos y obtuvo un superávit de 4.177 millones de dólares, Brasil había conseguido mejorar mucho esos resultados.
La balanza de pagos de Brasil cerró 2004 con saldo positivo de 11. 679 millones que aumentó en 2005 a 13.985 millones.
En 2006 ese saldo positivo se redujo ligeramente a 13.643 millones, pero nada hacía prever que en 2007 caería a 1.461 millones.
2008 empezó mucho peor: en enero, el saldo negativo fue de 4.229 millones; en febrero, de 2.088 millones; en marzo, de 4.430 millones; en abril, de 3.368 millones, y en mayo, de 691 millones (el menor en lo que va del año).
En junio, el déficit de la balanza de pagos se incrementó a 2.596 millones y en julio alcanzó 2.111 millones de dólares.
El jefe del Departamento Económico del Banco Central, Altamir Lopes, encara con optimismo las más recientes cifras del déficit de la balanza de pagos, la cual indica la diferencia entre todas las salidas y entradas de dinero.
"Estamos observando una desaceleración que se extiende a los servicios, al envío al exterior de ganancias y dividendos y a la balanza comercial. Esperamos que (la desaceleración) se mantenga hasta el final del año", dijo Lopes.
La previsión del Banco Central para todo el año es de un déficit de 21.000 millones, lo que supone que en los últimos cinco meses del año las pérdidas se limitarán a 1.500 millones de dólares. Aún así, se tratará del peor resultado desde 2001.
Las razones para este déficit en la balanza de pagos son varias, pero las principales pueden limitarse a tres: deterioro de la balanza comercial, cambio desfavorable y la situación de las economías centrales.
En el periodo enero-julio del año pasado, la balanza comercial tenía un superávit de 23.921 millones de dólares, que en el mismo periodo de este año se redujo a 14.652 millones, una disminución del 38,75 por ciento.
Ante la debilidad de los mercados de Estados Unidos y la Unión Europea, que representan el 41 por ciento de los destinos de exportación de Brasil, la variable comercial tiene escasas posibilidades de una mejora.
El aumento del valor del real sobre el dólar resta competitividad a los envíos brasileños y los economistas no vislumbran una pronta recuperación de la divisa estadounidense.
La apreciación del real también ha alentado a que un número mayor de brasileños viajen al exterior y gasten más.
Mientras de enero a julio de 2007, los viajeros brasileños gastaron 1.475 millones de dólares, la cifra del mismo periodo de este año fue más del doble, 3.474 millones.
La crisis en la economía estadounidense y su reflejo sobre Europa ha hecho que las empresas de esas regiones dupliquen los envíos de ganancias y dividendos a sus matrices, que pasaron de 11.910 millones a 22.131 millones de dólares.
La crisis derivada de los créditos hipotecarios puede no agravarse, pero ciertamente sus reflejos sobre las economías de Estados Unidos y Europa se mantendrán a lo largo de éste y del próximo año, por lo menos, lo que prolongará la necesidad de capitales.
La llegada de inversiones extranjeras ha compensado el déficit en la balanza de pagos al que incluso han sobrepasado.
Los capitales foráneos totalizaron de enero a julio 19.900 millones de dólares, que epenas sobrepasaron los 19.512 millones del déficit de cuenta corriente de igual periodo.
El Banco Central prevé que las inversiones extranjeras mantendrán su afluencia y alcanzarán en 2008 la cifra sin precedente de 35.000 millones de dólares y cubrirán el déficit de la balanza de pagos de 21.000 millones para todo el año. (Xinhua)
25/08/2008
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