Inflación merma poder adquisitivo en Panamá |
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Por Juan Limachi
Tras dos décadas de relativa estabilidad económica, la aparición de un brote inflacionario ha mermado el poder adquisitivo de los consumidores en Panamá.
Diversas organizaciones sociales y sindicales dijeron que la carestía en alimentos y combustibles refleja que algo anda mal a nivel microeconómico en medio del auge macroeconómico.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) alertó esta semana que la inflación es uno de los principales problemas al que se enfrenta la economía panameña.
Al igual que en el resto de la región, la inflación se ha acelerado en Panamá, donde alcanzó 9 por ciento en mayo, tras un promedio de 1.5 por ciento en los últimos 20 años, subrayó el FMI.
Todo parece indicar que la economía de Panamá se desacelerá este año y su expansión caerá a 3,2 por ciento desde 11,2 por ciento en 2007.
El gobierno perdió el control en los precios, pues careció de habilidad para afrontar el alza internacional de los alimentos y los combustibles, lo cual afectó la economía interna.
El Instituto de Estudios Nacionales de la Universidad de Panamá (Iden) fracasó en convencer al gobierno de que aplicara un control de precios a los alimentos de primera necesidad para contener la inflación.
El Iden advirtió que Panamá, como importador neto de petróleo, se encontraba a merced de las multinacionales que monopolizan la distribución de combustibles sin restricción de precios en el país.
En Panamá, los precios de los alimentos y los combustibles se dispararon entre 70 y 80 por ciento en tres meses, ante el desconcierto de los consumidores.
La venta de alimentos de primera necesidad a bajo precio por parte de la importadora estatal Agrocompita no tuvieron gran efecto en la inflación como pretendía el gobierno del presidente Martín Torrijos.
Otro efecto contraproducente es la negativa de las distribuidoras locales de combustibles a rebajar sus precios a pesar del petróleo en el mercado internacional en las últimas semanas.
El brote inflacionario en Panamá tiene entre sus componentes la especulación, que se extiende a todos los sectores de la economía, aunque en especial en alimentos y combustibles.
Los expertos afirman que la libertad de mercado en las economías neoliberales de América Latina ha atizado la inflación en perjuicio de los bolsillos de los consumidores.
De acuerdo con los especialistas, es necesario la adopción de medidas para la seguridad alimentaria como la protección de los sectores agropecuarios en Europa y Estados Unidos.
La producción de alimentos accesibles a los consumidores es un punto determinante para una economía saludable.
Según los expertos, la globalización ha sido en general positiva pero para que sea eficaz necesita responsabilidad social por parte de los actores económicos. (Xinhua) 01/09/2008
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