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El ex presidente cubano, Fidel Castro, dijo que el paso del huracán "Gustav" por Cuba se compara con un "golpe nuclear" debido a la destrucción que generó, publicó el día 3 el diario oficial "Granma".
En su reflexión titulada "Un golpe nuclear", Castro explicó que esa fue la impresión que muchos cubanos tienen del efecto devastador del meteoro en la provincia de Pinar del Río (oeste) y la Isla de la Juventud.
Castro explicó que también fue la sensación que tuvo el jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Alvaro López Miera, un militar experimentado, cuando vio en el municipio especial las torres de acero retorcidas, las casas convertidas en ruinas y la destrucción por todas partes.
El ex mandatario citó a dirigentes locales y pobladores, quienes coinciden en afirmar que esto es "lo nunca visto", algo que no podían siquiera imaginar. Dijo que para el general de Cuerpo de Ejército, Leopoldo Cintra Frías, el destrozo de "Gustav" fue como "una explosión nuclear".
Castro comparó las imágenes de los daños de "Gustav" difundidas por la Televisión cubana con "la desolación" que vio cuando visitó Hiroshima, ciudad japonesa víctima de la primera bomba atómica, en agosto de 1945.
"Ahora la batalla es alimentar a las víctimas del huracán", dijo Fidel Castro, y precisó que el problema es que en la Isla de la Juventud hay mar de por medio. No basta con cargar camiones de alimentos y materiales para hacerlos llegar directamente.
"En Nuestras Fuerzas Armadas han enviado personal especializado en aeródromos y transporte aéreo y terrestre", indicó.
Castro añadió que de día y de noche, auxiliados por aparatos electrógenos, los aviones pueden aterrizar en el aeropuerto de la Isla (de la Juventud), y que con el mismo espíritu, actuarán en los lugares arrasados de Pinar del Río.
Agregó que en ese Municipio Especial, de 16 panaderías -todas con horno eléctrico y equipo electrógeno- sólo dos podían funcionar de inmediato, ya que las edificaciones fueron afectadas, y que los pobladores necesitaban recibir pan o galletas.
"Pero los bienes no salen de la nada. Compartir implica sacrificios. No nos demos el lujo de olvidarlo dentro de unos días", señaló.
Por otro lado, el ex presidente cubano indicó que las cifras de tejas y materiales necesarios en este momento para las viviendas son "elevadísimas".
Afirmó que el esfuerzo para la reconstrucción debe salir del trabajo del pueblo. "Nadie lo puede hacer por nosotros."
Luego dio a conocer fragmentos de una carta que le envió el pintor pinero Kcho, quien aseguró que nunca habían visto nada peor allí: "la mayor parte de la población ha perdido sus casas, y casi todos tienen sus pertenencias, camas, colchones, televisores, refrigeradores, etc., destruidos".
Fidel Castro citó cifras mencionadas por el artista, según las cuales, de las 25.000 viviendas que hay en la Isla de la Juventud, unas 20.000 están afectadas de alguna forma, y de estas últimas, unas 10 000 están sin cobertura o destruidas totalmente.
La carta de Kcho a Fidel Castro recuerda que "existen todavía muchos problemas, como por ejemplo viviendas destruidas por el huracán Michelle en 2001, esperando resolverse. Pero increíblemente (los pobladores) tienen aún la moral por el cielo".
"Hay problemas serios con la alimentación. Actualmente la Isla (de la Juventud) es como una prisión, por la insularidad, aunque ya se han restablecido los vuelos. El dinero no tiene ningún valor, no hay qué comprar ni dónde comprar nada", citó Castro al pintor, que hace un retrato escrito del desastre.
"La solidaridad humana está siendo el arma más importante en este momento. La moral está alta pero eso no va a ser eterno; en los próximos días va a haber que dar solución a algunas cosas", advirtió Kcho.
"Actualmente el territorio es un teatro de operaciones militares en una tregua, con la gente todavía alegre porque salvaron sus vidas, no pensando todavía mucho en la pérdida de sus pertenencias, tratando de salvar lo que les quedó... pero con el transcurso de los días la moral de la gente puede decaer y llegar a la depresión", dijo.
"Las condiciones del hospital son infrahumanas y sólo la voluntad y la convicción de hombres y mujeres revolucionarios hacen que funcione", continuó Castro en la cita a Kcho.
"Yo creo que para volver la Isla a lo que era antes va a haber que invertir mucho tiempo de trabajo y muchos recursos, como si fuera una provincia, porque ahora todo está devastado."
Fidel Castro mencionó por otro lado los destrozos ocasionados en la mayor empresa de cultivos varios en Güira de Melena, provincia de La Habana, que debía producir este año alrededor de 140.000 toneladas de viandas, granos y hortalizas, y consideró que las pérdidas allí son millonarias.
No obstante dijo que lo más impactante fue el drama vivido por los cinco tripulantes del Langostero 100 de Batabanó, provincia de La Habana, que quedaron a merced del huracán en el mar, pero fueron rescatados con vida en una operación de casi dos días, que reunió 36 embarcaciones, tres helicópteros y dos aviones.
A manera de resumen de los daños, el octogenario dirigente político indicó que el huracán que azotó Cuba el sábado pasado dejó 100.000 viviendas golpeadas en mayor o menor grado y pérdida casi total de artículos necesarios en las zonas afectadas del occidente cubano.
Señaló que Cuba necesita no menos de un millón y medio de viviendas anticiclónicas para 3,5 millones de familias en el país, a lo que habría que añadirle el costo de las instalaciones sociales afectadas que deben ser reconstruidas, las demás instalaciones económicas, más las requeridas para el desarrollo.
"Sólo de nuestro trabajo podrán salir los recursos", dice Castro, y aseguró que "continuaremos desarrollando la solidaridad, nuestro mayor recurso dentro y fuera de la patria". (Xinhua) 04/09/2008
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