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El presidente de Bolivia, Evo Morales, viajó el día 15 a Chile para asistir a la cumbre de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) que analizará la crisis política boliviana.
La reunión fue convocada por la titular temporal de la Unasur, la mandataria chilena Michelle Bachelet, ante el inicio de una rebelión de gobernadores derechistas que pretenden derrocar a Morales, según despachos procedentes de La Paz (Bolivia).
En un hecho grave de violencia, extremistas de derecha asesinaron el 11 de septiembre a 30 campesinos simpatizantes del mandatario en el departamento de Pando, norte del país. Otros partidarios de Morales están desaparecidos.
La cumbre de emergencia de la Unasur durará un día y dará inicio a las 15:00 hora local (20:00 GMT) en el palacio presidencial de La Moneda, en el centro de Santiago.
Asistirán a la reunión todos los jefes de Estado de los 12 países de la Unasur, salvo los gobernantes de Perú, Guyana y Surinam, quienes enviarán representantes a la cita.
La Unasur fue creada formalmente hace cuatro meses y está integrada por Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Paraguay, Surinam, Uruguay y Venezuela.
Bachelet dijo que "no queremos permanecer impávidos ante una situación que nos preocupa en Bolivia".
El secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA9, el chileno José Insulza, dijo que es necesario que la violencia cese de inmediato en Bolivia.
"Es necesario todo repudio a la posibilidad de un golpe o a una división de Bolivia, y cuarto abrir una diálogo, pero un diálogo verdadero con todos los temas que están pendientes", agregó.
La oposición derechista en Bolivia rechaza las reformas socialistas impulsadadas por Morales como reparto de tierra a indígenas pobres y la reorientación de recursos de hidrocarburos a ayudas económicas para ancianos pobres en el país. (Xinhua) 16/09/2008
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