|
La cumbre de emergencia de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) analiza el día 15 en Santiago la crisis política en Bolivia, donde la oposición derechista pretende el derrocamiento del mandatario Evo Morales.
La reunión de jefes de Estado fue convocada el viernes por la mandataria chilena Michelle Bachelet en su calidad de presidenta temporal de la Unasur.
El bloque de naciones sudamericanas emitirá una resolución de respaldo a Morales y un llamado a un diálogo que ponga fin a las diferencias entre las partes, y para que Bolivia continúe por la senda democrática, según autoridades diplomáticas de la región.
El mandatario de Bolivia afronta el inicio de una rebelión de autoridades derechistas de cinco de los nueve departamentos del país que pretenden derrocarlo a pesar de que ganó el 10 de agosto por mayoría un referendo revocatorio.
La oposición derechista en Bolivia rechaza las reformas socialistas impulsadas por Morales como reparto de tierras a indígenas pobres y la reorientación de recursos de hidrocarburos a ayudas económicas para ancianos pobres en Bolivia.
Venezuela, En una demostración de fuerza contra Morales, extremistas de derecha asesinaron el 11 de septiembre a 30 campesinos simpatizantes del mandatario en la provincia de Pando, norte de Bolivia.
Otro punto de discordia en Bolivia son las autonomías pretendidas por los prefectos (gobernadores) y que el mandatario rechaza por considerarlas separatistas.
La Cumbre de la Unasur para el análisis de la crisis política en Bolivia dará inicio a las 15:00 hora local.
Asistirán a la reunión todos los jefes de Estado de la Unasur salvo los de Perú, Guyana y Surinam, quienes enviarán a sus representantes.
Además de Morales, participarán en la reunión los mandatarios Alvaro Uribe, de Colombia; Hugo Chávez, de Venezuela; Cristina Fernández, de Argentina; Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil; Rafael Correa, de Ecuador; Fernando Lugo, de Paraguay, y Tabaré Vázquez, de Uruguay.
El gobierno en Bolivia, en un intento para desactivar el inicio de una rebelión de las autoridades derechistas, emprendió desde el viernes un diálogo con ellas.
El gobierno y la oposición en Bolivia dijeron que hay avances en cuanto a la metodología del diálogo y los mediadores.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, quien llegó esta mañana a Santiago para asistir a la cumbre de Unasur, se mostró preocupado ante la violencia suscitada en Bolivia.
Según Insulza, si fracasa la negociación entre el gobierno y la oposición, la crisis puede ser irreversible en Bolivia.
"La situación de Bolivia se ha ido agravando efectivamente y hemos llegado a un punto en que o se acuerda un inmediato fin de las hostilidades y se pasa a la negociación, o la situación se puede volver irreversible", apuntó.
Insulza se pronunció por que la cumbre de la Unasur se centre en Bolivia ante el posible protagonismo del mandatario venezolano en la reunión.
El gobierno de Chile censuró que la derecha del país se oponga a la realización en el país de la cumbre sobre la crisis de Bolivia.
El ministro de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, manifestó hoy su esperanza de que la reunión de emergencia de los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) permita a Bolivia "encontrar la concordia".
"Esperamos que sea una reunión muy constructiva y que pueda ayudar a que Bolivia encuentre la concordia y la estabilidad democrática", dijo a la prensa.
El gobierno de Chile reiteró su esperanzado de que la Unasur emita una declarción que aliente al gobierno y a la oposición a poner fin a la crisis para que el país continúe por la senda democrática. (Xinhua) 16/09/2008
|