|
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, intensificó el día 16 sus acciones proselitistas con masivas concentraciones en el oeste del país, cuando restan menos de 10 días para el cierre de la campaña promotora del referendo constitucional.
Ante 202 alcaldes del país reunidos en la localidad de Salinas, provincia de Santa Elena, Correa dijo que con la nueva Constitución habrá una verdadera "descentralización, desconcentración y potenciación" de los gobiernos locales.
Movimientos sociales y políticos a favor y en contra de la nueva Carta Magna aumentaron también sus acciones con recorridos, visitas y concentraciones públicas, para promocionar sus posturas.
Los promotores del referendo tendrán hasta el próximo 25 de septiembre para explicar el contenido del proyecto constitucionalista, así como sus beneficios y mejoras con respecto a la legislación actual, elaborada en 1998.
El mandatario ecuatoriano aseguró que la descentralización, tal como está contemplada en el proyecto, "nos va a llevar verdaderamente a las autonomías regionales, ya no habrá cantones de primera, segunda y tercera clase", agregó.
Según Correa, la nueva Carta Magna establece claramente las competencias para los diferentes niveles de gobiernos, a diferencia de la actual Constitución, lo cual permitirá "configurar un nuevo Estado armónico y sin discriminar al sector rural y a las juntas parroquiales".
Todos los niveles de gobierno, consejos provinciales y municipios incrementarán sus competencias, aseguró el gobernante, tras recordar que en el pasado sólo se descentralizaban las competencias, más no los recursos.
"De todas las competencias que fueron transferidas entre 1998 y 2006, ninguna estuvo acompañada de suficientes recursos, porque las grandes mafias solo querían autonomías para ellos, querían mantener el poder en cierto territorio", afirmó en su discurso.
El mandatario dijo que la concentración de recursos provocan a su vez que las migraciones se concentren en las grandes ciudades.
"Los mejores alcaldes serán los que atiendan a las ciudades pequeñas y a los campos, y el mejor alcalde de Guayaquil será el que permita la adecuada equidad regional", enfatizó.
"No creo que hayan 202 alcaldes desquiciados que traicionen a nuestra gente por un plato de lentejas, como dicen por ahí. Aquí no existen favores sino justicia, esa justicia que han sabido reconocer 202 de 222 alcaldes. Solo faltan 20 que todos sabemos dónde deben estar", añadió.
El jefe de Estado explicó que al 15 por ciento de los ingresos corrientes que se asignan a los gobiernos locales se sumará, con la nueva Constitución, 5 por ciento más de los ingresos de capital para la inversión de sus comunidades, además de que tendrán participación de las rentas de los recursos naturales no renovables.
"Frente a las mentiras, aquí hay 202 alcaldes que dicen sí y 1. 000 veces sí a la nueva Constitución, porque en verdad apoyan al municipalismo y a la descentralización", añadió.
En la provincia de Guayas, y en especial la ciudad de Guayaquil, los miembros de Alianza PAIS y otros grupos sociales realizaron recorridos por barrios y ciudadelas, señaló la directora provincial de esta agrupación, Pierina Correa.
Esta semana comenzó una campaña de información más intensa, con miras a lograr que los indecisos, que según encuestas superan 20 por ciento del electorado, conozcan y voten por el "sí" en el referendo del 28 de septiembre, declaró Correa.
Otras organizaciones realizaron movilizaciones en diferentes sectores de Guayaquil, donde entregaron folletos con el contenido de la nueva Carta Política.
Mañana miércoles se tiene previsto una marcha estudiantil para ratificar que la mayoría de los jóvenes ecuatorianos respaldan la legislación y el proceso de cambio, impulsado por el presidente Correa.
La Federación de Comerciantes Minoristas también impulsó una campaña por el "sí" en los mercados y centros comerciales en la zona de la Bahía.
Entre los opositores a la nueva Constitución figuran el alcalde de Guayaquil, el socialcristiano Jaime Nebot, un grupo de estudiantes de la Universidad Católica de esa ciudad y los partidos de derecha Renovador Institucional, Sociedad Patriótica y Democracia Cristiana.
Estas agrupaciones contrataron vallas, ubicadas en el norte, centro y sur de la ciudad, en las cuales piden votar por el "no" en el referendo.
A esta opción se sumó un sector de la iglesia católica, liderado por el presidente de la Conferencia Episcopal de Ecuador, monseñor Antonio Arregui.
Según un sondeo de la empresa Perfiles de Opinión difundido en Quito, 9,5 por ciento de la ciudadanía identifica a la institución católica como líder de la campaña por el "no".
La directora de la empresa encuestadora, Paulina Recalde, dijo que este pronóstico demuestra que la iglesia abusa de la religiosidad para hacer campaña política.
La Iglesia católica de Ecuador, que rechaza el proyecto oficial de Constitución, dirigió este martes una carta al presidente Rafael Correa para exigir respeto a los prelados, a quienes el mandatario tildó de "espectros fantasmales".
"Le ruego que respete, aunque no comparta las opiniones de los obispos y sacerdotes de la Iglesia a la que usted pertenece", señaló el secretario general de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), Nicolás Dousdebés, en una carta dirigida al mandatario.
El sacerdote solicitó a Correa que no los excluya de la declaración universal de los Derechos Humanos, según la cual "toda persona tiene el derecho a expresar, por cualquier medio, su opinión sobre el asunto que fuera".
"Los sacerdotes no somos espectros fantasmales vestidos de negro, ni 'pelucones' (ricos), ni perversos mentirosos como su millonaria publicidad lo afirma", declaró el secretario de la CEE.
"No recibimos sueldo o prebenda alguna del Estado y por eso tenemos la libertad para expresar que no estamos de acuerdo con todo lo que el poder plantea como si su voz fuera el criterio único de verdad, sobre todo en temas que afectan a la moral y a la vida", agregaron los representantes católicos en la misiva.
Aunque el texto constitucional no menciona explícitamente el aborto o el matrimonio entre homosexuales, la Iglesia católica y los evangélicos rechazan el proyecto de Carta Magna impulsada por el gobierno ecuatoriano al considerar que deja abierta la puerta a esas prácticas.(Xinhua) 17/09/2008
|