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La presidenta Cristina Fernández confirmó en Nueva York, donde permanecerá hasta el viernes próximo que su Gobierno "analiza" la situación de los bonistas tenedores de bonos del Tesoro argentino en situación de default.
Fernández hizo el anuncio durante una exposición que ofreció en el Consejo para las Relaciones Internacionales, ante un grupo de empresarios e inversores estadounidenses.
Sin embargo, la información, en sí misma no es nueva por cuanto, dos semanas atrás, en esta capital trascendió que hubo una oferta en el sentido expuesto por la mandataria del Deutsche Bank, el Barclays Bank y el Citigroup.
En medios financieros locales, se aseguró esta noche que las tres entidades mencionadas habrían informado al Gobierno argentino que los bonistas aceptarían una oferta de canje de sus títulos en default menos beneficiosa que la que recibieron en 2005.
Aquel año, el actual primer caballero, el ex presidente Néstor Kirchner, con intervención del ex ministro de Economía, Roberto Lavagna, renegociaron el mayor default de la historia mundial con una quita del 65%.
El monto dinerario total de los bonistas que no aceptaron aquella reducción en el capital de sus inversiones, suma -- desde entonces -- unos 20.000 millones de dólares.
El punto que la presidenta Fernández hoy calificó como "más beneficiosas para el país" es que cada tenedor de bonos aceptará, por cada 100 dólares nominales canjeados, para suscribir un nuevo título nominado en 250 dólares con vencimientos a largo plazo.
Por tal razon, el planteo le evitaría al Tesoro argentino tener que desembolsar dinero en efectivo lo que implicaría una vez más tener que recurrir a las reservas internacionales que atesora el Banco Central de la República Argentina (BCRA), desde 2005, cuando el Gobierno local comenzó con una política de desendeudamiento.
Asimismo, la propuesta sólo prevé la emisión de bonos Discount y, de ninguna manera, de los denominados como "par" o "cuasi par", que serán aplicados para cancelar los intereses correspondientes al período 2003-2005.
La propuesta conjunta realizada por el Deutsche Bank, el Barclays Bank y el Citigroup, "no" prevé la emisión de un cupón ligado al crecimiento argentino dado que, los analistas de tales entidades, consideran que el crecimiento marca una tendencia a la desaceleración.
En la misma propuesta, siempre de acuerdo con trascendidos, se exigirá a los bonisas que se hagan cargo de las comisiones que percibirán los bancos proponentes por un 0,5% de la deuda en situación de default emergene del eventual canje y "no habrá pagos gubernamentales".
A pesar de la confirmación presidencial acerca de la propuesta recibida que "se está estudiando", Fernández advirtió que, "como corresponde en un país democrático, toda decisión deberá pasar por el Parlamento".
El comentario de Fernández, sin embargo, está relacionado con una prescripción concreta de una Ley que impulsó el Poder Ejecutivo en 2005, luego del canje de deuda comentado, que impide -- taxativamente -- reabrir la negociación con los bonistas en default, como se sugiere ahora. (Xinhua) 23/09/2008
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