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Sendos informes indican que Chile cayó un puesto en la clasificación mundial de corrupción, ubicándose en el lugar 23 entre 181 naciones, y escaló hasta el sexto lugar en el registro de Libertad Económica 2008.
El primero se refiere al Indice anual de Percepción de la Corrupción, elaborado por Transparencia Internacional, y con este resultado el país sudamericano bajó por cuarto año consecutivo su puntaje, llegando a 6,9 unidades, continuando así con su tendencia negativa que registra desde 2003.
Así, por primera vez Chile pierde el liderato exclusivo en la región, que ahora ostenta Uruguay, lo que representa un alerta sobre el estancamiento del país en este tema, que adquiere importancia a un mes de las elecciones municipales y más de uno de las presidenciales y parlamentarias.
El presidente del capítulo chileno de Transparencia Internacional- Chile Transparente, Davor Harasic, hizo un llamado a la clase política a comprometerse en erradicar la corrupción, en el contexto que sólo ha sido aprobada una ley sobre transparencia (Acceso a la Información Pública), a pesar de que la Agenda de Probidad fue anunciada hace dos años.
A juicio de Harasic, esto demuestra que "no existe una real voluntad política sobre este tema".
Además, sostuvo que "en los últimos dos años el país no ha estado a la altura del desafío que enfrenta en materia de transparencia".
Aunque una medición de percepciones no es lo mismo que una de hechos de corrupción, y a pesar de que Chile se mantiene dentro de los 25 países mejor evaluados, los resultados no pueden sino considerarse mediocres y preocupantes, a juicio de analistas locales.
El fenómeno de la corrupción no puede atribuirse exclusivamente a los funcionarios del gobierno, puesto que en la oposición han aflorado en meses recientes situaciones que exigen esclarecimiento, sobre todo en las administraciones de los municipios.
Entre los casos de corrupción más frecuentes están la malversación de fondos, fraudes, uso de información privilegiada, conflictos de interés y sobornos a ejecutivos y empleados de empresas.
La Ley de Transparencia en las actuaciones públicas ha debido esperar casi 15 años para ser despachada, y sólo de manera parcial, mostrando la falta de consenso entre los opositores oficialistas y opositores.
Por otro lado, Chile subió al sexto lugar en la clasificación mundial de Libertad Económica 2008 que elabora anualmente el centro de estudios estadounidense Cato Institute y que considera a 141 naciones. Chile ascendio cinco puestos respecto del informe del año pasado.
Incluso, la economía local aparece por encima de potencias como Estados Unidos, Japón y Alemania, y se ubica como el país más "liberalizado" de la región latinoamericana.
Entre las variables más destacadas aparecen el derecho a la propiedad, el acceso a los capitales y la libertad del comercio internacional, donde Chile ocupa los primeros lugares.
Este resultado es alentador porque demuestra que la economía chilena sigue siendo apreciada como ejemplo a nivel latinoamericano y mundial.
Sectores empresariales han insistido en la necesidad de reformas que permitan que el sector laboral tenga una mayor flexibilidad y más libertad, así como también destrabar ciertas regulaciones que restringen, por ejemplo, el emprendimiento de los negocios.
También han advertido respecto a fortalecer las políticas monetarias en momentos en que la economía mundial vive un escenario inestable por la crisis financiera, cuyo centro radica en Estados Unidos, país que constituye el segundo destino de las exportaciones chilenas, después de China. (Xinhua) 27/09/2008
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