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El mandatario boliviano Evo Morales encabezó hoy los primeros kilómetros de una columna de más de 5.000 marchistas que, desde el departamento occidental de Oruro, se movilizan hacia La Paz para exigir al Congreso que convoque al referendo necesario para aprobar el proyecto de nueva Constitución.
Miles de personas llegadas de todas las regiones del país se unieron a la columna que comenzó a moverse hasta que el jefe de Estado concluyó un discurso, en el que reivindicó el derecho de los bolivianos a decidir el destino del país en el marco de la democracia y de su máxima expresión: el referendo.
"Esta marcha es una marcha por la refundación de Bolivia, no es un concurso de marchistas, es un sacrificio", resumió el gobernante a propósito de la movilización "para persuadir a ese pequeño grupo de opositores (derechistas) que no permiten la transformación del país".
Morales convocó también a los prefectos (gobernadores) opositores a "sumarse a esta marcha para garantizar las autonomías departamentales, regionales, municipales e indígenas".
El jefe de Estado, a nombre de los miles de marchistas, llamó a la solidaridad de los campesinos del altiplano para que, a lo largo del recorrido hasta La Paz, apoyen la marcha con alimentos y alojamiento.
"Un pedido, a nombre de ustedes, a todos los comunarios del trayecto; como siempre, las comunidades, alcaldes e iglesias, aprovisionen de alimentos y medicamentos en cada punto de descanso a los marchistas", demandó Morales.
El presidente boliviano lamentó que, por sus múltiples compromisos, no haya podido incorporarse a la marcha para recorrer los 199 kilómetros hasta La Paz, pero fue el encargado de iniciarla junto a los principales dirigentes de los sectores sociales aglutinados en la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam).
Mientras la marcha se enrumbaba hacia la ciudad sede de gobierno, los habitantes de este poblado, ubicado a 40 kilómetros de Oruro, despidieron con estribillos a los movilizados.
Entre los marchistas se contaban delegaciones tan diversas como las del Chaco, Beni, Norte Potosí, Santa Cruz o los campesinos ponchos rojos de las comunidades ribereñas del lago Titicaca, pero todos unidos en una sola demanda: la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado.
En medio de los participantes destacó una numerosa delegación de Plan Tres Mil de Santa Cruz. Sus integrantes aseguraron que trajeron la voz de los cruceños que la tienen embargada por la acción de los grupos de choque vinculados al Comité Cívico y a la Prefectura de ese departamento.
El Conalcam había asegurado que participarían representantes de 27 organizaciones sociales, pero muchas más se sumaron con delegaciones conformadas por hombres y mujeres venidos del norte, sur, este y oeste del país.
Antes del inicio de la marcha, miles abarrotaron la plaza principal de Caracollo, donde hubo música y una fiesta democrática.
El presidente de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) , Fidel Surco, anunció que la marcha reivindica la democracia y el derecho del pueblo a decidir sobre la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado, y el derecho al voto de los bolivianos residentes en el exterior.
Se estima que los marchistas arribarán a La Paz el lunes 20 de octubre en horas de la tarde.(Xinhua) 14/10/2008
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