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Bolivia instó a los Estados Unidos para que sus instituciones que se encuentran en el país altiplánico, en clara alusión a la agencia antidroga Drug Enforecement Agency (DEA), cumplan con su trabajo y no interfieran en asuntos políticos, señala el día 30 un despacho de la Agencia Boliviana de Informaciones (ABI).
Así lo expresó el vicepresidente de la República y encargado del despacho presidencial, Alvaro García, en la reunión que sostuvo la noche del miércoles con el encargado de negocios de la embajada estadounidense en Bolivia, Kris Urs, quien está al cargo de la sede diplomática tras la expulsión del embajador estadounidense, Philip Goldberg, en septiembre pasado.
"Seguimos trabajando (y) mostrando la voluntad de mejorar las relaciones (con los Estados Unidos), sin embargo, hemos manifestado la preocupación que tiene el gobierno: de que organismos dependientes de la embajada (estadounidense) estuvieran sobrepasando sus funciones", indicó el vicepresidente en conferencia de prensa, consultado sobre el encuentro.
Añadió que en la reunión se ha ratificado la decisión del presidente, Evo Morales, en sentido de que mientras esas instituciones cumplan a lo que han venido: apoyo al desarrollo social y trabajo de lucha contra el narcotráfico, no tendrá ningún problema.
Sin embargo, dejó en claro que en tanto esas instituciones hagan alguna acción que interfiera en el desarrollo de la vida política de los bolivianos, en ese mismo instante carecerán de confianza y serán objeto de una determinación firme por parte del gobierno.
El martes 28 de octubre, el presidente Evo Morales, quien se encuentra en El Salvador, participando de la XVIII Cumbre Iberoamericana, dijo que con "mucho orgullo" despedirá a la agencia antidroga de los Estados Unidos en Bolivia si ésta continúa ejerciendo un control político en el país.
En junio pasado campesinos de la zona del Chapare, en el departamento central de Cochabamba, expulsaron a la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, sigla en inglés) acusándola de financiar actos conspirativos contra el gobierno de Morales.
A principios de septiembre pasado personal de la DEA y de su brazo financiero, la NAS, salió del Chapare, principal zona cocalera del país, sin que se explicara la razón de esta salida.
El gobernante boliviano ya prohibió a principios de octubre que los aviones de la DEA realicen sobrevuelos antinarcóticos sobre territorio boliviano. (Xinhua) 31/10/200
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