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El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, vetó el jueves dos artículos de una ley en los que se despenaliza el aborto en las primeras 12 semanas de gestación, que había sido sancionada esta semana por el Parlamento.
Los promotores del aborto en el legislativo, los parlamentarios de la gobernante coalición Frente Amplio (FA), no cuentan con la mayoría especial de tres quintos requerida para levantar el veto presidencial.
El anunciado veto del mandatario fue confirmado esta tarde a medios locales por el ministro de Turismo, Héctor Lescano, un estrecho colaborador de Vázquez.
La ministra de Salud Pública acompañó con su firma el recurso interpuesto por el presidente, pese a ser una adherente pública de la legalización del aborto.
Según la ley, para abortar la mujer sólo debía alegar ante el médico circunstancias derivadas de las condiciones de la concepción, situaciones de penuria económica, sociales, familiares o etarias.
En los casos de adolescentes o niñas, el médico debía recabar su consentimiento así como el de al menos uno de sus tutores legales y, si éste se niega, se podrá recurrir a un juez.
En ambas cámaras legislativas, el proyecto contó con una estrecha mayoría de parlamentarios de la coalición que gobierna Uruguay desde 2005.
Los legisladores de los partidos Nacional, Colorado e Independiente rechazaron la norma, al igual que la Iglesia Católica y otras organizaciones sociales.
"Para todos los que me hablan del aborto, yo sé lo que estoy diciendo", declaró el presidente en 2007 al diario El Observador.
La opinión pública está dividida y, si bien hay una mayoría, el 57 por ciento, partidaria de la legalización, ese porcentaje se redujo respecto al nivel de apoyo del 64 por ciento registrado en 2007.
Un 63 por ciento de los uruguayos se mostró contrario al anunciado veto del jefe de Estado, según una encuesta de la consultora Interconsult que trascendió la semana pasada. (Xinhua) 14/11/2008
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