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La empresa mexicana de belleza Neoskin defraudó a su clientela por al menos 28 millones de pesos (unos 2,1 millones de dólares), informaron el día 16 a Xinhua personas afectadas y fuentes de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
La denuncia por parte de la fiscalía ocurre 13 días después de que ese consorcio especializado en la depilación mediante láser cerró en todo el país sus puertas de manera intempestiva, con lo cual dejó de atender a cientos de clientes, hombres y mujeres que pagaron por adelantado sus servicios.
Neoskin ofreció el servicio en al menos 70 franquicias en 26 de los 31 estados del país y la Ciudad de México, con el cobro de 2.000 a 10.000 pesos (de 153 a 770 dólares) por el tratamiento de varias sesiones y por adelantado.
"Cuando llegué a tomar mi primer día de atención, el establecimiento (comercial) de Neoskin tenía cerradas sus puertas, sin que me dieran algún aviso de cancelación", dijo la edecán Ana Lilia Pallares.
Pallares, quien hace 20 días contrató el servicio de depilado mediante una presunta representante de esa empresa, señaló que ésta "desapareció de manera sospechosa, sin que se me haya atendido una sola vez".
De acuerdo con cifras de la Profeco, hasta la fecha se han presentado 9.322 quejas en el país en contra de esa cadena, que el pasado 3 de noviembre cerró todas sus sucursales en México.
Según medios de prensa especializada en espectáculos, el actor mexicano Gabriel Soto prepara una demanda en contra de Neoskin, a quien sirvió de modelo para la imagen de la franquicia que contaba con mucha afluencia de consumidores.
Las fuentes señalan que Soto contaba también con una franquicia, pero por problemas de pagos dejó ese negocio y sólo se dedicó a "dar imagen", no obstante que el consorcio acusado de fraude le debe la mitad del contrato pactado, sin precisarse el monto del dinero.
El delegado de la Profeco en el puerto de Acapulco, en el Pacífico sur de México, José Castro, informó el sábado a periodistas que hasta el momento existen 20 denuncias penales "en contra de quienes resulten responsables" por este fraude cometido contra consumidores de este centro vacacional en contra de Neoskin.
"En el segundo día de atención acudí para recibir mi tratamiento, pero encontré cerrada la sala de belleza... Sólo me enteré en voz de mi amiga Lupita que no habían llegado las cremas depiladoras y ya no había toallas , por lo que ya no las podían atender", expresó a Xinhua la ama de llaves, Margarita López.
El caso se repitió en miles de personas defraudadas que pagaron por adelantado el servicio y que, según versiones de prensa la propietaria de esa franquicia, cuyo nombre se desconoce, huyó del país.(Xinhua) 17/11/2008
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