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Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Fernando Lugo, retomarán el martes las negociaciones vinculadas con la hidroeléctrica binacional de Itaipú.
Los dos mandatarios mantendrán un encuentro en Costa de Sauípe, unos 110 kilómetros al norte de Salvador de Bahía, en el noreste brasileño, en el que Fernando Lugo buscará recuperar la soberanía sobre la energía producida por la planta, compartida con Brasil.
La renegociación de los términos del Tratado de Itaipú de 1973, que estableció por 50 años los términos de explotación de la energía, es el principal eje de la política externa del gobierno de Lugo, quien asumió en agosto pasado.
En entrevista con Xinhua, el coordinador del equipo paraguayo de negociadores, Ricardo Canese, explicó que aún las diferencias son grandes, pero su país espera que puedan ser obtenidos avances.
"Las posiciones son bastante encontradas todavía en el sentido de que Paraguay reivindica su soberanía hidroeléctrica, pero Brasil se ha opuesto hasta ahora a que Paraguay disponga de su soberanía en Itaipú", indicó Canese.
"También el reclamo de un precio justo hace a reivindicar un trato justo que no es el que viene de la época en que firmó el tratado, la época de las dictaduras", agregó.
El Tratado establece que cada uno de los países tiene derecho a la mitad de la energía producida, pero Paraguay utiliza sólo 5 por ciento de la parte que le corresponde, estando obligado a dar prioridad en la venta del excedente al país vecino, que paga una tarifa muy por debajo de los precios internacionales.
La soberanía energética representaría la para Paraguay la libre disponibilidad para vender a terceros países de la electricidad excedente que ese país no utiliza y hasta ahora vende en su totalidad a su vecino.
El gobierno paraguayo reclama además revisar la deuda de Itaipú, en su mayor parte contraída ante la estatal brasileña Eletrobras, que alcanza a unos 19.600 millones de dólares.
"Queremos pagar la deuda pero la deuda legítima. Decimos que como la mayor parte del saldo de la deuda proviene de la no aplicación o la violación del tratado directamente, gran parte no es legítima", señaló Canese.
"Planteamos una auditoría binacional conjunta sobre la deuda, pero Brasil no aceptado que sea binacional, porque ahí es que tendría fuerza", explicó.
Aunque aún los reclamos paraguayos no encontraron eco favorable en el gobierno brasileño, Asunción mantiene las esperanzas de que pueda haber un entendimiento.
"En definitiva, tenemos alguna expectativa porque ha habido algunos avances y sobre todo confiamos en el presidente Lula da Silva, quien tiene la apertura para entender que a un país más pequeño como Paraguay no se le pueden desconocer sus derechos", dijo Canese.
La reunión entre Lugo y Lula se realizará en forma paralela a la Cumbre del Mercosur, bloque comercial que ambos países comparten con Argentina y Uruguay. (Xinhua) 16/12/2008
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