|
El paquete de medidas anticrisis por 4.000 millones de dólares de Chile ha sido considerado por diversos especialistas de la región como el mejor entre los anunciados por Brasil, México, Perú y Argentina.
El plan, que incluye 11 medidas, ofrece apoyos para las familias pobres, impulso a la inversión pública, rebajas tributarias y otros estímulos a la inversión privada, un fortalecimiento del acceso al financiamiento para pequeñas y medianas empresas y medidas para proteger el empleo.
"Es el mejor programa fiscal de los impulsados en la región, el más fuerte y sólido", dijo José María Barrionuevo, administrador de carteras privadas en Nueva York, según un reportaje del diario "El Mercurio".
Gustavo Cañonero, jefe de investigación económica de mercados emergentes del Deutsche Bank, dijo que Chile "es el país que mejor puede practicar una política contracíclica".
La misma opinión expresó Alonso Cervera, especialista en América Latina de Credit Suisse, quien apuntó que la ventaja chilena está en su política fiscal.
Pese a que México anunció la víspera un nuevo paquete de estímulos, Barrionuevo considera que es una reacción ante la poca eficacia del programa de recuperación lanzado en octubre.
"Por el contrario, Chile se anticipa con el fin de mitigar los impactos de la crisis, con un plan bien pensado y de mucho alcance".
Por su parte, Enrique Alvarez, experto de la empresa IDEAglobal, dijo que "el gobierno chileno está actuando y no reaccionando, como lo han hecho México o Brasil, donde sus planes han buscado apuntalar el crédito ante situaciones apremiantes".
Sin embargo, Alvarez sostuvo que el ambiente de inestabilidad todavía está presente, por lo que todavía no es posible cuantificar el real impacto de este plan en la economía chilena. Se estima que en 2009, Chile crecerá entre 2 y 3 por ciento.
Coincidiendo con los pronósticos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), los expertos hacen hincapié en que la región ahora está mejor preparada para enfrentar esta crisis.
Señalan que si bien no todos los países han lanzado planes de estímulo fiscal, sí han reaccionado rápidamente para apoyar al sector financiero y mantener la liquidez.
En Argentina, el gobierno lanzó primero un plan por 21.000 millones de dólares destinado a obras públicas, y otro por 3.800 millones para llevar adelante un plan de incentivo al consumo, inversión, trabajo y producción. El agro tendrá su propia línea por casi 500 millones.
Los préstamos al consumo ascenderán a 2.000 millones de dólares para electrodomésticos y vehículos, y el gobierno dará créditos por 360 millones de dólares para capital de trabajo, y 864 millones para las pequeñas y medianas empresas.
También habrá créditos "blandos" a empresas del sector turístico y se creará un ministerio de Producción para fomentar el comercio exterior.
En Brasil, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ya lanzó su plan anticrisis, y prepara nuevos anuncios para el 20 de enero.
Entre las medidas, hay un fuerte énfasis en rebajas tributarias y ayuda a las empresas, así como apoyo a la compra de automóviles, industria que en Brasil es muy significativa.
También se creó un fondo soberano por 5.900 millones de dólares para aminorar los efectos de la crisis.
El gobierno del presidente peruano Alan García presentó un paquete de estímulos por 13.200 millones de dólares, destinado a obras públicas y a facilitar créditos para el desarrollo de planes de vivienda.
En México, el presidente Felipe Calderón dio a conocer el miércoles el Acuerdo Nacional en Favor de la Economía Familiar como estrategia anticrisis, que incluye mantener o reducir tarifas energéticas y apoyar a la industria y a los desempleados.
El plan mexicano prevé un incremento de unos 2.300 millones de dólares para obras de infraestructura y la ampliación en 40 por ciento de un programa de empleo temporal, la reducción de las tarifas eléctricas industriales y una baja en el precio del gas. (Xinhua) 09/01/2009
|