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Los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil, Celso Amorim, y de Argentina, Jorge Taiana, anunciaron el día 17 una nutrida agenda de reuniones de alto nivel, incluyendo dos encuentros entre los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Fernández de Kirchner en marzo y abril.
En los referidos encuentros se buscarán soluciones a las crecientes tensiones por los desequilibrios de la relación comercial bilateral.
Ambos cancilleres se reunieron hoy en el Palacio de Itamaraty, sede de la cancillería brasileña, en Brasilia, acompañados de los ministros de Hacienda, Guido Mantega, y de Desarrollo, Miguel Jorge, del lado de Brasil, y sus pares de Economía, Carlos Fernández, y de la Producción, Débora Giorgi.
Amorim explicó este martes a la prensa que el encuentro del día 17 sirvió de preparación para el que sostendrán Da Silva y Fernández de Kirchner en Sao Paulo, el 20 de marzo, y para una segunda reunión presidencial el 23 de abril en Buenos Aires.
El canciller brasileño subrayó además que ambos mandatarios se encontrarán el 2 de abril en la reunión del G-20 a realizarse en Londres, donde deberán presentar una posición común con críticas a las medidas restrictivas que están siendo tomadas por algunos países desarrollados.
La relación entre los dos mayores socios del Mercosur, bloque comercial que los dos países comparten con Uruguay y Paraguay, está atravesando un momento difícil tras la caída de más de 40 por ciento en enero en el intercambio comercial y por las presiones de sectores empresariales de ambos países que reclaman protección de sus gobiernos.
Amorim señaló que está siendo tomadas medidas que "apuntan a una salida", como las de estímulo a la producción interna, las que favorecen el comercio bilateral, en especial aquellas destinadas a la industria automovilística, y que deberán ser analizadas formas de alcanzar una mayor coordinación entre los dos países en ese sector.
Dijo también que pueden ser exploradas acciones a nivel financiero, y que la crisis económica internacional reaviva el tema pendiente de la integración de las cadenas productivas en el seno del Mercosur, que debe ser acelerada.
Taiana, por su parte, afirmó que las conversaciones están apoyadas en tres conceptos fundamentales: la búsqueda de soluciones de coyuntura, atendiendo a los problemas suscitados por la baja en el intercambio a partir de la crisis financiera internacinoal; el nivel estructural, que apunta a profundizar aún más la integración evitando el proteccionismo; y la elaboración de una acción conjunta en las relaciones extrazona.
El canciller argentino subrayó que el diálogo bilateral, aunque con diferencias, es muy bueno, pero que se debe buscar equilibrar el comercio, ya que en los últimos años Argentina sufrió un déficit cada vez mayor.
En especial, la situación preocupa a los empresarios argentinos, ya que la balanza comercial de 2008 marcó un superávit a favor de Brasil de unos 4.0300 millones de dólares.
Las tensiones entre los mayores socios del Mercosur aumentaron a comienzos de este mes después de que el gobierno brasileño anunciara la exigencia de licencias no automáticas en 70 por ciento de los productos que importa, aunque luego la medida fue suspendida.
Por su parte, Argentina determinó la semana pasada un aumento de los denominados "valores criterio" que se usan para constatar mercadería subfacturada para 800 productos.
Taiana informó el día 17, después de la reunión, que esa normativa continuará vigente ya que "no es restrictiva".
Según él, los argentinos consideran que también Brasil tiene normas que restringen la entrada de sus productos al país vecino. (Xinhua) 18/02/2009
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