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Las numerosas visitas presidenciales de los últimos meses a la isla dan cuenta de la diversificación de los vínculos cubanos con el mundo y envían un inequívoco mensaje a Estados Unidos de que Cuba no está sola.
Analistas políticos locales consideraron que la constante presencia en La Habana de mandatarios latinoamericanos y de otras regiones, demuestra con hechos "de que la isla ya no está aislada y cuenta con el respaldo público de muchos en el desafío al bloqueo impuesto por Washington hace casi 50 años".
También es una fuerte señal para el presidente Barack Obama de la necesidad de que haya un cambio en la política de Estados Unidos hacia Cuba.
A Cuba ya no sólo viajan tradicionales aliados, como los presidentes Hugo Chávez de Venezuela, quien acaba de estar 24 horas en La Habana, o Evo Morales, de Bolivia, otro asiduo visitante, en los últimos años.
Además, todos los jefes de Estado visitantes, especialmente los latinoamericanos, han pedido a Washington terminar con el bloqueo y reabrir las relaciones comerciales y políticas con Cuba.
Con ello, la hostilidad estadounidense se ha convertido en un punto de fricción para las relaciones entre la Casa Blanca y Latinoamérica.
En diciembre pasado, presidentes y jefes de Estado y de Gobierno de Latinoamérica y el Caribe que se reunieron en Salvador de Bahía, Brasil, pidieron a Washington eliminar el bloqueo mantenido durante diez administraciones para intentar subvertir el orden en Cuba.
"Hoy no estamos solos frente al imperio en este lado del océano, como ocurrió en los años 60", dijo en enero pasado el presidente Raúl Castro durante la celebración del 50 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana.
En la década de 1960 y a instancias de Estados Unidos, Cuba fue suspendida de la Organización de Estados Americanos (OEA) y rompió relaciones con todos los países de la región excepto México.
Actualmente, y tras un gradual proceso de cambios políticos en Latinoamérica, la isla tiene relaciones con todos los países del área, a excepción de El Salvador.
A finales del año pasado, Raúl Castro recibió en La Habana al presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, así como al chino Hu Jintao y al ruso Dimitri Medvedev.
En el inicio de 2009 llegaron a La Habana de manera sucesiva los presidentes de Panamá, Martín Torrijos, de Ecuador, Rafael Correa, de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de Chile, Michelle Bachelet, y de Guatemala, Alvaro Colom.
Para la primera semana de marzo próximo está anunciada la llegada del presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y queda por concretarse la visita del mandatario mexicano Felipe Calderón.
El resultado de esas visitas, más que económicos, han sido sobre todo políticos, porque reafirman el mensaje para Obama, quien se reunirá con los líderes de América Latina y el Caribe, en una Cumbre que se realizará en abril en Trinidad y Tobago.
El bloqueo a Cuba podría ser uno de los temas con los que los latinoamericanos enfenten al presidente estadounidense en Trinidad- Tobago, cuya agenda aún no ha sido revelada.
Raúl Castro ha manifestado en tres ocasiones la disposición del gobierno cubano a dialogar con Estados Unidos de manera incondicional, aunque dejó claro de que Cuba no tiene apuro por entablar esas conversaciones.
"No estamos apurados, no estamos desesperados y, por supuesto... no discutimos con garrote y zanahoria; ya eso pasó, ya eso fue en otra etapa", manifestó Raúl Castro durante una entrevista televisiva hace unas semanas. (Xinhua) 23/02/2009
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