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La Comunidad Andina de Naciones (CAN) conmemora el día 26 su 40 aniversario en medio de fuertes conflictos internos, los cuales ponen en riesgo este modelo de integración.
La firma del Acuerdo de Cartagena o Pacto Andino, suscrito en 1969 por Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador y Perú y posteriormente Venezuela, dio inicio al proceso andino de integración para construir el desarrollo planificado y armónico de sus miembros, con la creación de una unión aduanera subregional andina.
Conocido en ese entonces como Pacto Andino, Grupo Andino o Acuerdo de Cartagena, la CAN ha experimentado avances y retrocesos a lo largo de cuatro décadas.
La integración se ha ampliado a los ámbitos social, político y ambiental a través de programas y proyectos conjuntos en temas como educación, salud, seguridad alimentaria, desarrollo fronterizo, cooperación policial y judicial y lucha contra el cambio climático.
En la actualidad la CAN tiene cuatro países miembros: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú, con una población de 98 millones de habitantes.
Las cuatro naciones concentran 20 por ciento de la biodiversidad del planeta y 10 por ciento del agua dulce.
Pocos años después de su creación, la CAN enfrentó serias contradicciones por el surgimiento del neoliberalismo, el cual fue adoptado por el gobierno militar de Augusto Pinochet (1973-1990), lo cual provocó la salida de Chile como miembro en 1974.
La actual crisis se agudizó por la decisión de Colombia y Perú de negociar tratados de libre comercio (TLCs) con Estados Unidos, lo cual generó el retiro de Venezuela, cuyo gobierno consideró un atentado contra las normas esenciales andinas.
El pacto, cuyo mayor logro fue la formación en 1993 de una Zona de Libre Comercio para el intercambio de mercancías por más 7.000 millones de dólares al año, ha sobrevivido a varias crisis.
La peor de ellas fue en abril de 2006, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez dijo que la CAN estaba muerta y decidió retirar al país del bloque.
Chávez rechazó los TLCs que en ese entonces negociaban Colombia y Perú con Estados Unidos, una postura que respaldó el gobierno de Bolivia, bajo la presidencia de Evo Morales.
La CAN pareció recuperarse con la reincorporación de Chile en septiembre de 2006 como país asociado, pero el momento no duró mucho.
Las divergencias entre los miembros se dieron en varios frentes, pero lo principal es el choque de las distintas visiones en torno a los modelos ideológicos y de desarrollo económico porque Colombia y Perú apuestan por la liberalización, mientras que Ecuador y Bolivia optan por un mayor rol del Estado en sus economías.
La negociación de un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea (UE) dividió también a los socios por el conflictivo componente comercial, planteado en términos similares a los de los TLC con Estados Unidos.
Colombia y Perú decidieron negociar con el grupo europeo, lo cual generó el rechazo de Bolivia.
El gobierno ecuatoriano aceptó con reservas la negociación individual con la UE, sin embargo el pasado fin de semana decidió también retirarse de las conversaciones por considerar que apuntaban hacia un TLC inconveniente para los intereses de Ecuador.
Perú anunció que replanteará la agenda de la CAN cuando asuma la presidencia rotativa en junio próximo.
Su propuesta es dejar a un lado los temas económicos y comerciales debido a las "profundas discrepancias" que generan, con el fin de dedicarse a los temas de integración.
En tan complejo escenario, representantes de los países miembros se han reunido para elaborar una nueva visión estratégica de la integración, con el objetivo de superar las divergencias, en un esfuerzo impulsado por el secretario general de la CAN, Freddy Ehlers.
Bolivia sin embargo solicitó la destitución de Ehlers, tras la modificación de una normativa andina sobre propiedad intelectual para que Perú pueda adecuar su legislación al TLC con Estados Unidos.
El panorama se complicó aún más con la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá por la incursión militar colombiana en marzo de 2008 contra un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en territorio ecuatoriano.
Bolivia y Perú también mantienen tensas sus relaciones diplomáticas.
El último roce entre La Paz y Lima fue la decisión del gobierno peruano para otorgar asilo y refugio a tres ex ministros bolivianos acusados de "genocidio", junto al ex gobernante Gonzalo Sánchez de Lozada, por la muerte de más de 60 personas en octubre de 2003.
Ante esa decisión, Morales evalúa demandar a Perú ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
En este 40 aniversario no se vislumbra un buen porvenir para la CAN, a pesar de algunos avances que ha registrado en sus organismos de integración en áreas específicas como educación y salud. (Xinhua) 27/05/2009
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