Actualizado a las 2009:07:28.13:19

Recuento a un mes del golpe de Estado en Honduras

La crisis política desatada en Honduras tras el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya cumplirá el 28 de julio un mes, sin que se vislumbre una salida de corto plazo.

Xinhua presenta un recuento de los acontecimientos que han puesto los ojos de la comunidad internacional en Honduras, uno de los países más pobres de América Latina.

El conflicto tiene su antecedente el 24 de marzo, cuando el presidente Manuel Zelaya anunció su intención de llevar a cabo, el 28 de junio, una consulta con los hondureños sobre la posibilidad de convocar a una Asamblea Constituyente que reforme la Constitución.

El anuncio de Zelaya, un empresario maderero que ganó las elecciones por el partido conservador y en el poder dio un giro a la izquierda, provocó el enojo de la ultraderecha, encabezada por el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, un empresario del transporte público.

La inconformidad aumentó, y el 20 de mayo, Micheletti acusó a Zelaya pretender continuar en el poder más allá de su periodo de gobierno, que concluirá el 27 de enero de 2010.

El 24 de junio, el jefe de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez, y el ministro de Defensa, Edmundo Orellana, fueron removidos de sus cargos por Zelaya luego de que se rehusaron a ser parte de la logística del referendo presidencial.

Un día después, la Corte Suprema de Justicia ordenó la restitución de Vásquez, por considerar que no había una razón justificada para su destitución.

A continuación la cronología:

28 de junio: Un grupo de militares arrestó por la madrugada a Manuel Zelaya, y lo condujo a una base aérea para trasladarlo a Costa Rica. Enseguida, el presidente del Congreso, Micheletti, asumió como presidente de la nación e impuso un toque de queda.

El golpe de Estado es condenado por la comunidad internacional, mientras que en Honduras se desatan protestas.

29 de junio: Bolivia, Ecuador, México, Nicaragua y Venezuela anuncian al mismo tiempo el retiro de sus embajadores en Honduras. Brasil dice que su embajador permanecerá en Honduras.

Zelaya anuncia que regresará a Honduras el 2 de julio, mientras simpatizantes mantienen las protestas.

30 de junio: La Asamblea General de Naciones Unidas aprueba una resolución pidiendo a sus 192 miembros que sólo reconozcan al gobierno del derrocado presidente Zelaya.

1 de julio: La Organización de Estados Americanos (OEA) da al gobierno golpista 72 horas para restablecer la democracia, bajo riesgo de enfrentar una posible suspensión del organismo, a lo que se niega Micheletti y asegura que Zelaya será arrestado si regresa al país.

La Unión Europea dice que los embajadores de las 27 naciones que pertenecen al bloque abandonarán Honduras, mientras que España y Colombia consultan a sus embajadores en Tegucigalpa.

2 de julio: El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, llega a Honduras para ejercer presión para la restitución del poder a Manuel Zelaya.

4 de julio: Ante la negativa del gobierno de facto de permitir el retorno de Zelaya al poder la OEA determina suspender a Honduras.

Con la suspensión se congela el otorgamiento de créditos y préstamos del Banco Mundial (BM) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a la empobrecida nación centroamericana.

5 de julio: Zelaya pretende regresar a Honduras desde Washington en un avión acompañado por los presidentes de Argentina, Ecuador, El Salvador, Nicaragua y Paraguay; sin embargo, el gobierno de facto impide el aterrizaje en el aeropuerto de Toncontín, Tegucigalpa.

En las inmediaciones del aeropuerto se registra el peor enfrentamiento entre miles de seguidores de Zelaya y soldados. Un joven muere de un balazo en la cabeza.

El avión se desvía a El Salvador, donde Zelaya permanece con los presidentes latinoamericanos.

7 de julio: Zelaya acude nuevamente a Washington para reunirse con la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, quien propone un diálogo para dar una salida a la crisis política, mediado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias.

El presidente depuesto y el gobierno de facto aceptan la mediación del presidente de Costa Rica, quien fue Premio Nobel de la Paz en 1987. El diálogo se celebrará en San José, la capital costarricense.

8 de julio: Estados Unidos advierte al gobierno de facto que, de no ceder en las negociaciones, podría cancelar hasta 180 millones de dólares en ayuda militar y de desarrollo en Honduras.

9 de julio: El presidente de Costa Rica, Oscar Arias se reúne por separado con Zelaya y Micheletti, quienes no llegan a un primer acuerdo.

10 de julio: Luego de no llegar a un acuerdo, Arias anuncia que el diálogo continuará, pero no se especifican las fechas.

12 de julio: El gobierno de facto levanta el toque de queda que impuso tras el golpe de Estado.

Micheletti deja entrever que Zelaya puede regresar al país, siempre y cuando se presente ante los tribunales para enfrentar cargos de traición a la patria, abuso de poder y corrupción.

13 de julio: Integrantes de la comisión que negocia por Zelaya anuncia que retomarán el diálogo en San José el siguiente fin de semana.

En Managua, Nicaragua, donde Zelaya permanece en el exilio, anuncia que el diálogo y negociación fracasarán si el gobierno de facto no acepta su restitución.

14 de julio: Las declaraciones de Zelaya hacen eco en Washington y Costa Rica, donde le piden a las dos partes disposición para el diálogo.

15 de julio: El gobierno de facto impone nuevamente el toque de queda.

17 de julio: Zelaya anuncia que regresará a Honduras de no llegar a un acuerdo en los procesos de diálogo de San José.

18 de julio: Las comisiones negociadoras, en las que no aparecen Zelaya ni Micheletti, se presentan en Costa Rica para reentablar el diálogo.

Oscar Arias presenta una propuesta de siete puntos para dar salida a la crisis política en Honduras. La primera de ellas es el regreso de Zelaya al poder.

Desde Nicaragua, Zelaya dice a una radio local que aceptará formar un gobierno de unidad con el gobierno de facto, otra de las propuestas del mediador Arias.

Al término del día, las comisiones no logran superar el primer acuerdo, pero anuncian que el domingo continuarán con las conversaciones.

19 de julio: Oscar Arias anuncia que las comisiones no lograron llegar a un acuerdo. Arias pide 72 horas de plazo para intentar resolver la crisis, pero ahora dialogando con las partes por separado.

20 de julio: La Unión Europea suspende toda la ayuda presupuestaria a Honduras después del fracaso de las negociaciones, y Estados Unidos vuelve a expresar que podría quitar toda la ayuda económica a Honduras.

En un encuentro con miembros de la sociedad civil, Roberto Micheletti expresa que es "indeclinable" la posición del gobierno de facto al rechazar el regreso al país del presidente Manuel Zelaya, y que no aceptarán ninguna imposición del exterior.

22 de julio: El canciller del gobierno de facto, Carlos López, acusa al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, de actuar con "negligencia culposa" al presentar un informe "parcializado" de la crisis política del país centroamericano.

López anuncia que la comisión del gobierno de Micheletti regresa a Costa Rica para continuar con la negociación antes del vencimiento de las 72 horas de plazo que propuso Arias.

23 de julio: Se vence el plazo de 72 horas que pidió Arias sin llegar a un acuerdo; Zelaya inicia desde Managua una caravana rumbo a la frontera con Honduras en su segundo intento por internarse al país.

Al mismo tiempo, las fuerzas militares de Honduras se deslindan de lo que le pudiera pasar a su regreso al país. También impiden a miles de simpatizantes llegar hasta la zona fronteriza.

24 de julio: Zelaya llega a la localidad nicaragüense de Las Manos, en la frontera con Honduras, y cruza por un par de horas a su país. El presidente espera encontrarse con su familia y pide hablar con los mandos militares para negociar su retorno al país. Sin éxito, el mandatario depuesto regresa al Ocotal, Nicaragua.

La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, califica el intento de "imprudente". El gobierno de facto de Honduras reitera que lo arrestará si intenta pasar a Honduras.

En la zona fronteriza con Nicaragua se impone el estado de sitio desde el mediodía.

25 de julio: Zelaya regresa a la línea fronteriza de Las Manos pero ya no la cruza. Anuncia que establecerá campamentos en la zona para esperar a sus simpatizantes, retenidos en El Paraíso, a unos 12 kilómetros de la frontera.

26 de julio: Se extiende el estado de sitio en la zona fronteriza de Honduras y Nicaragua, que alarga la tensa calma en ese lugar, mientras Zelaya permanece en territorio nicaragüense.

27 de julio: El Congreso hondureño estudia la propuesta del mediador Oscar Arias.(Xinhua)
28/07/2009

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