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Los cancilleres de los 12 países que integran la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) dan los últimos toques al texto de la Declaración de Quito, la cual será firmada el lunes por los líderes sudamericanos en su tercera cumbre.
El pronunciamiento sobre el establecimiento de bases estadounidenses en territorio de Colombia, que reabrió el conflicto entre Venezuela y Ecuador, aún no cuenta con el consenso general, dijo este domingo en declaraciones a un diario local el ministro ecuatoriano de Relaciones Exteriores, Fander Falconí.
Mientras los gobiernos de Venezuela y Ecuador condenan la presencia militar de Estados Unidos en suelo colombiano, Brasil y otras naciones insisten en que debe respetarse la soberanía de Colombia, siempre y cuando Bogotá y Washington se comprometan jurídicamente a que las bases no sean utilizadas para agredir a países.
Colombia y Estados mantienen una estrecha colaboración militar desde hace años mediante el llamado Plan Colombia, con una aportación superior a 6.000 millones de dólares desde 2001 por parte de Estados Unidos, a través del cual se pretende terminar con el narcotráfico y con las acciones terroristas.
Al parecer, la cumbre recogerá en su agenda este tema, pero dejará al Consejo Seguramente de Defensa que lo analice en detalle próximamente y haga propuestas a los jefes de Estado.
Falconí indicó que la declaración incluirá la creación de cuatro nuevos consejos de la Unasur, que se sumarán al de Defensa y Salud Pública, que ya están constituidos.
Se trata de los consejos de Desarrollo Social, Educación, Infraestructura y Lucha contra el Narcotráfico.
El presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien mañana asume su segundo mandato, recibirá de su colega chilena Michelle Bachelet la presidencia pro témpore de la Unasur.
El gran ausente a este encuentro es el presidente colombiano Alvaro Uribe, debido al rompimiento de relaciones diplomáticas con Ecuador tras el ataque de tropas colombianas en 2008 a un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano.
El canciller ecuatoriano dijo que a su gobierno le gustaría tener una agenda con propuestas en diversas áreas con Colombia.
"Nos gustaría tener con Colombia una agenda propositiva alrededor de temas de comercio, inversión, competitividad. Pero no podemos dar pasos adelante mientras no haya un planteamiento claro de respuesta de esos requisitos mínimos".
Correa ha exigido a Colombia el cumplimiento de cinco requisitos mínimos para reanudar los lazos diplomáticas.
Entre ellos está contar con una mayor presencia militar colombiana en la frontera común para evitar que guerrilleros crucen a Ecuador y la entrega de la información del bombardeo del 1 de marzo de 2008, donde murieron más de 20 personas, incluido el segundo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes.
La Declaración de Quito también contendrá una condena al golpe de Estado en Honduras.
Con ese motivo, los líderes decidieron invitar al derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, a la cumbre de la Unasur.
Antes de viajar a Ecuador, el presidente boliviano Evo Morales anunció que presentará en la cumbre Quito una propuesta para rechazar el uso de bases militares colombianas por parte de Estados Unidos.
El delegado de Ecuador ante la Unasur, Emilio Izquierdo, dijo a periodistas que el documento también incluirá aspectos sobre la incertidumbre internacional generada por la crisis financiera, que ha influido de manera notable en la región.
Los ministros de Salud de la Unasur se comprometieron el sábado en Quito a negociar en bloque la adquisición de una eventual vacuna para la gripe porcina, con la finalidad de garantizar el acceso a las poblaciones vulnerables.
Entre tanto, los cancilleres de la Alianza Bolivaria de los Pueblos de América (ALBA), que impulsa Venezuela, tienen previsto revisar en Quito la agenda del bloque a pocos días de que se inicien las pruebas de la aplicación de su nueva arquitectura financiera, la cual incluye la adopción del sucre como moneda y la capitalización del Banco del Sur.(Xinhua) 10/08/2009
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