Actualizado a las 2009:10:09.09:52

Remarcan presencia cada vez mayor de China en América del Sur

El economista y consultor argentino Dante Sica destacó la presencia cada vez mayor de China en América del Sur, tanto en su rol de demandante de materias primas, como por su papel estratégico en inversiones y acuerdos binacionales de largo plazo.

Sica, economista, docente universitario y director del portal especializado en temas económicos abeceb.com, disertó en el seminario "La crisis Internacional y su impacto sobre las negociacionesinternacionales", organizado por la fundación Pro Buenos Aires, de esta capital.

Durante su exposición, el experto dijo que China, junto con Brasil, India y Rusia, el denominado grupo BRIC, integrará las cuatro economías emergentes fundamentales del concierto mundial en las próximas décadas.

"Hoy China ya representa para la región el 11 por ciento de su comercio exterior, mientras simultáneamente decrece la incidencia de Estados Unidos", comparó.

La presencia de Beijing es cada vez mayor en el comercio. Pero no sólo está actuando como demandante de materias primas, sino que está realizando fuertes inversiones estratégicas en la región a fin de garantizarse los insumos necesarios para su industria, añadió.

En ese sentido, mencionó los acuerdos monetarios binacionales (swaps) que estableció con algunas naciones de Sudamérica como Argentina, Brasil y Venezuela.

En el caso de Argentina, el país firmó con China un acuerdo de intercambio recíproco (swap) cambiario por 70.000 millones de yuanes (10.200 millones de dólares), durante un encuentro en Medellín, Colombia, en el marco del encuentro anual del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el que participó Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco Popular de China, el organismo monetario nacional.

Esa clase de acuerdos "son la expresión de una segunda instancia de participación de China, en la cual comienza a configurarse como prestamista en última instancia de economías que le son estratégicas a fin de garantizarse los recursos que demandan su mercado interno y su complejo industrial", explicó.

Por eso, se dirigió a los presentes y les aconsejó: "Esto recién empieza. Si tienen hijos, que estudien mandarín, pues estamos viviendo el inicio de un proceso que tendrá en los próximos 20 años a China como principal potencia económica mundial".

Sica también analizó durante su exposición las reacciones de los distintos países en respuesta a la crisis. "No es inocuo el modo en que cada país reaccionó frente a la crisis de cara a un 2010 en el que se avizora un crecimiento de la economía mundial", adelantó.

Trazó una retrospectiva y demostró que aun antes de la crisis la economía del planeta venía cambiando paulatinamente.

"Ya antes de la crisis la geografía del poder económico mundial se estaba trasladando desde occidente a oriente con un papel fundamental de China, en dicho proceso. La tendencia se profundizará en la actual etapa, debido a que los países emergentes serán protagonistas fundamentales del crecimiento posterior a una de las más grandes caídas de la economía mundial desde la gran depresión", sostuvo.

Una de las características específicas de esta crisis fue la velocidad de transmisión de su impacto a toda la economía global, que en principio tomó de sorpresa a la mayoría de las naciones.

Como respuesta general, los gobiernos y sus ministerios de economía, respondieron tomando medidas proactivas de incentivo al consumo interno, protección de sus industrias y puestos de trabajo, explicó.

Las palabras de Sica estuvieron en sintonía con las conclusiones del Informe sobre Comercio y Desarrollo de 2009 de la UNCTAD (United Nations Conference on Trade and Development), órgano central de las Naciones Unidas para el estudio integrado del comercio, el desarrollo y cuestiones conexas en la esfera de las finanzas, la tecnología y las inversiones.

En dicho estudio, la UNCTAD (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) destacó que Beijing destinó estímulos fiscales del orden del 6,2 por ciento de su Producto Bruto Interno (PBI), estimado en 3,76 billones de dólares en 2008, mientras que envió incentivos por 0,5 por ciento de su PBI.

Esa decisión, sumada a la decisión de apelar al déficit presupuestario para financiar el gasto público, y años de superávit fiscal, ayudó a manejar mejor la crisis global.

"La gran diferencia entre las distintas respuestas de los países fue la disponibilidad de recursos con los que contaba cada Estado", aclaró el economista.

En ese sentido, mencionó incrementos de aranceles, rescate de industrias, especialmente las automotrices, devaluaciones competitivas, compre nacional, como algunas de las acciones en común que tomaron la mayoría de las naciones para ayudar a sus economías.

Para el futuro, el consultor recordó que los últimos datos macroeconómicos muestran la paulatina salida de la etapa recesiva, impulsada por el grupo BRIC, pero además por Francia y Alemania. Estos dos países "picaron en punta" y ya obtuvieron datos positivos en el segundo trimestre de este año.

A nivel regional se destaca Brasil con crecimiento positivo en el tercer trimestre y a nivel global, China. "No por nada, ambos países vendieron más autos en 2009 que en 2008", afirmó. (Xinhua)
09/10/2009

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