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En una tradición ancestral, miles de personas se reúnen el día 2 en todos los camposantos de Nicaragua para recordar a sus muertos, a quienes llevan flores, les arreglan las tumbas y pasan un momento con ellos.
Aunque este 2 de noviembre está establecido en el calendario nacional como el Día de los Difuntos, desde el sábado y domingo, cientos de familias se congregaron en los cementerios.
Desde tempranas horas y con un decreto de asueto con goce de salario de parte del Ministerio del Trabajo para los trabajadores vinculados al sector público, un mar de gente acude a los cementerios a visitar a sus parientes y amigos desaparecidos.
En las afueras de los camposantos, las personas compran flores y en el interior oran y recuerdan a los muertos por aquellos momentos especiales vividos con ellos, y por lo cual se les extraña.
Se ven desfilar en la ciudad de Managua y otros departamentos del país a hombres, mujeres, niños, jóvenes y adultos para llegar a los cementerios, algunos lamentándose por la ausencia de su seres queridos y otros contando alguna anécdota de ellos.
Juana Cabrera dijo hoy que desde hace 15 años visita la tumba de su padre, para limpiarla, pintarla y arreglarla con flores en el camposanto occidental de Managua. Cabrera siempre carga, al igual que las demás personas, su morralito con la comida del día para pasar un rato "conversando", dice ella, con su padre.
"Aquí comemos recordando siempre que con mi padre nos reuníamos todos los días a desayunar, almorzar y cenar", aseguró Cabrera a Xinhua en el Cementerio General de Managua. Numerosas personas que pretendían ganar hoy algunos centavos no han utilizado sus palas, rastrillos, agua en barriles y cemento. Se quejan de que ante la falta de dinero, numerosas personas prefieren arreglar ellos las tumbas de sus finados. "Es la crisis económica la que está afectando el Día de los Difuntos", aseguró agobiado César Rodríguez, quien en chinelas y con un carretón de mano, piensa llevar el sustento de la comida a su familia, con el trabajo en el Cementerio General de Managua. Los limpiadores de tumbas están cobrando entre 20 córdobas (casi un dólar), y 30 córdobas (casi un dólar y medio). Por una pintada de tumba cobran 300 córdobas (casi 15 dólares). Ahora la gente prefiere llevar su tarro de pintura para hacer ellos el trabajo, debido a que no pueden pagar al limpiador de tumbas. La crisis económica también ha afectad a la venta de flores, que ha disminuido 20 por ciento respecto de igual periodo de 2008, afirmó Celina Cruz. Entre la variedad de flores ofrecidas a la entrada de los cementerios, están las margaritas y las disciplinas, dos de las más accesibles a la población, porque los tres moños cuestan 20 córdobas (casi 20 dólares), pero las coronas de flores se encuentran entre 200 (casi diez dólares), y 500 córdobas (25 dólares). Hay personas que llevan mariachis para dar serenata a sus fieles difuntos y recordar que a éste le gustaban las canciones del mexicano Vicente Fernández, entre ellas "El Rey". De todo se ve este Día de los Difuntos, y al igual que en otros países como México, los seres queridos llegan a los camposantos a reencontrarse con sus muertos, y durante varias horas permanecen en el lugar, donde como en sus casas, comen y beben, celebrando el recuerdo de sus seres llevados por la parca (muerte). El viernes, el Ministerio del Trabajo anunció en un comunicado que el gobierno concedía asueto el 2 de noviembre con gose de sueldo a todos los trabajadores y empleados del sectores público por el Día de los Difuntos.
Agregó que en el sector privado, los trabajadores y empleadores se ajustarán a la costumbre o acuerdos concertados entre las partes. (Xinhua) 03/11/2009
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