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El vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizález, anunció el día 3 que su país reforzará la presencia militar en la frontera ante la incursión paramilitar colombiana en su territorio.
"Si los problemas de un país permean la frontera de otra nación hay que denunciarlo porque se pone en peligro a la región", argumentó el también ministro de Defensa, durante una rueda de prensa en compañía del alto mando militar.
El vicepresidente Carrizález explicó que se actuará con contundencia para combatir el problema fronterizo, por lo que se reforzará la cantidad de efectivos militares en la frontera con Colombia.
El segundo comandante del Comando Regional Noúmero 1 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) en Táchira, Javier Rosales, notificó el pasado 30 de octubre que unos 515 efectivos de la policía castrense resguardan la zona fronteriza tachirense.
Sin precisar en la cantidad de refuerzos castrenses, el vicepresidente advirtió que la muerte de efectivos militares sirve como punta de lanza para sembrar desasosiego en la frontera de Venezuela con la nación vecina, la cual comprende una extensión lineal de 2.220 kilómetros.
Dos efectivos de la GNB fueron acribillados con pistolas la tarde del lunes, en el puesto de control fronterizo El Patoral, ubicado entre las poblaciones Ureña y San Antonio en el estado Táchira, entidad a 880 kilómetros de Caracas.
Efectivos del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC) precisaron que los asesinos pasaron por el punto de control en motocicletas y sin mediar palabra, descargaron armas de fuego de 9 y 45 mm.
Desde la localidad San Antonio del Táchira, Carrizález informó sobre este crimen que hay un individuo venezolano detenido y dos armas de fuego incautadas.
Carrizález recordó el hallazgo de 11 personas muertas en diversas localidades del estado Táchira a finales de octubre, luego de permanecer secuestradas durante 10 días.
Nueve de estas víctimas son de nacionalidad colombiana y el gobierno venezolano afirma que eran paramilitares así como no descarta la injerencia de la gobernación local, de tendencia opositora, en este y otros hechos violentos.
"Todo esto tiene una razón", comentó el segundo al mando en el gobierno venezolano al resumir que la decisión también tiene su origen en la instalación de al menos siete bases militares estadounidenses en Colombia, cuyo documento fue suscrito el 30 de octubre en Bogotá.
"Son unas bases orientadas a amenazar a Venezuela por los efectos de la revolución bolivariana en Latinoamérica... Colombia se convierte en una gran base yanqui", criticó Ramón Carrizález.
Por último, Carrizález descartó el cierre oficial de la frontera venezolana con Colombia, nación con la que Venezuela comparte convenios comerciales por unos 7.000 millones de dólares.(Xinhua) 04/11/2009
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