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Simpatizantes sandinistas lanzaron el día 8 morteros y bombas incendiarias a opositores que se manifestaban en el oeste de Nicaragua, a un año del supuesto fraude electoral cometido en los comicios municipales del 9 de noviembre de 2008.
Los simpatizantes del presidente nicaragüense Daniel Ortega emboscaron a las personas congregadas en la esquina de la Cruz Roja Nicaragüense (CRN), del municipio de Nagarote, en el departamento de León, 93 kilómetros al noroeste de Managua, donde realizaban un acto para denunciar el supuesto fraude electoral.
Grupos del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que superaron en número a los opositores, se desplegaron en las calles de Nagarote tras la agresión para realizar su propia marcha y celebrar la victoria de su alcalde electo en 2008, Juan Hernández.
Hernández es uno de los 109 alcaldes del FSLN cuestionado por la opositores, quienes alegan un fraude en los comicios municipales de 2008 y demandan el recuento de los votos al Consejo Supremo Electoral (CSE).
Los grupos opositores pertenecen al derechista Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y a los Movimientos Vamos con Eduardo (MVE, derecha) y Renovador Sandinista (MRS, izquierda).
Agentes de la Policía Nacional (PN) recorren este domingo las calles de la ciudad de Nagarote para evitar más actos de violencia.
Después de las elecciones municipales del 9 de noviembre de 2008, el PLC, el MVE y el MRS, junto a la sociedad civil denunciaron el supuesto fraude electoral por las diferentes anomalías encontradas durante la jornada.
Los inconformes denunciaron el hallazgo de boletas y material electoral en basureros municipales, así como alteraciones en las actas de escrutinio, las cuales no ha dadoa conocer por completo el CSE hasta la fecha.
Las denuncias de fraude electoral provocaron la congelación de la ayuda otorgada por la Unión Europea (UE), de una parte de la Cuenta Reto del Milenio (CRM), de Estados Unidos, hasta que el CSE recuente los votos para demostrar la transparencia de esos comicios.
Los grupos antimotines han logrado mantener a distancia a los sandinistas, en su mayoría encapacuhados, sin embargo no han impedido que lancen morteros contra los opositores en el municipio de Nagarote.
Los pobladores de Nagarote cerraron las puertas de sus viviendas ante los actos de violencia, aunque algunos retaron a los sandinistas a quitarse las capuchas, según reportes difundidos por radiodifusoras locales.
Al momento de estallar la violencia sólo se encontraba en Nagarote el diputado del PLC, José Pallais, en la actividad denominada "A un año del fraude electoral". (Xinhua) 09/11/2009
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