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A dos semanas de las elecciones generales en Bolivia, las propuestas de gobierno de los ocho candidatos presidenciales para la generación de empleos han pasado a un segundo plano, al centrarse en las denuncias y en las propagandas demagógicas.
El empleo, como base estructural, es poco más olvidado por casi la mayoría de los candidatos.
Algunos plantean multiplicarlo, pero con fundamentos demagógicos y apenas dos proponen lineamientos estructurales, los cuales llegan a confundirse por la excesiva politización.
Las cifras de desempleo son alarmantes en Bolivia, sin embargo el presidente Evo Morales asegura que en los cuatro años de su gobierno se han creado más de 400.000 empleos directos e indirectos, producto de la inversión pública.
"Nunca en la historia democrática hemos elegido un gobernante por la propuesta del plan de gobierno. Hemos escogido un gobernante en función de la camiseta, de la sonrisa, del gusto", señaló el director ejecutivo de la Fundación Instituto Tecnológico para la pequeña y mediana Empresa (Inaset) Enrique Velazco Reckling.
Velazco Reckling realizó un estudio de las ocho propuestas de empleo de los frentes políticos que aspiran a dirigir el país a partir de 2010.
La investigación mostró que el desempleo es considerado por los partidos como "un problema social", en lugar de admitir que es la consecuencia de la incapacidad del país para generar actividades productivas capaces, a su vez, de generar ingresos y suficiente riqueza para beneficio.
Los candidatos del Movimiento al Socialismo (MAS, en el gobierno), Plan Progreso para Bolivia (PPB), Unidad Nacional (UN), Gente, Alianza Social (AS), Movimiento de Unidad Social Patriótica (Muspa), Pulso y Bolivia Social Demócrata (BSD) hablan de generar empleos en Bolivia pero con propuestas superficiales.
"El empleo no es prioridad para los candidatos, probablemente el electorado tenga mucho que ver en esto", afirmó el abogado laboralista Hugo Gutiérrez, al señalar que el votante no reflexiona su decisión a partir del plan de gobierno, sino en función de una consigna, de cuánto uno recibe en la campaña u otros factores.
Un análisis de la fundación Inaset señaló que los partidos actúan en línea con esa pasividad, razón por la cual no arriesgan nada cuando hacen ofertas tan superfluas.
Ninguno de los ocho partidos políticos en carrera electoral ofrece serias posibilidades de atacar estructuralmente el creciente y complejo problema del desempleo, indicó la fundación Inaset.
El vocero del principal partido de Bolivia el MAS, Jorge Silva, rechazó sin embargo el criterio de la fundación y explicó que en los casi cuatro años de gobierno de Evo Morales se lograron generar al menos 400.00 empleos directos e indirectos.
Explicó que con la inversión pública de más de 7.000 millones de dólares en los últimos cuatro años, superior al período 2002-2006, en el que se desembolsaron apenas 3.500 millones de dólares, se generaron fuentes de trabajo, se mejoraron las exportaciones, los ahorros, se redujo la inflación y se generó superávit.
Agregó que durante la actual administración aumentaron las reservas internacionales de 2.000 millones de dólares a más de 8.000 millones de dólares.
Por su parte, el vocero del principal partido opositor Plan Progreso para Bolivia (PPB), Alejandro Zapata, aseguró que su frente político tiene un plan que busca generar trabajo para los bolivianos.
"Vamos a revolucionar el aparato productivo del país, en la agricultura, minería y la industria. Eso permitirá más oportunidades de ocupación para los bolivianos", añadió.
El candidato presidencial del segundo partido opositor boliviano UN, Samuel Doria Medina, dijo que su principal propuesta es el empleo basado en los recursos naturales y la exportación de mercados abiertos.
PROPUESTAS Y EMPLEOS
El opositor UN tiene el tema del empleo como su eje central de su campaña, sin embargo el experto laboralista Gutiérrez consideró que no está claro cómo relacionará su propuesta de producción de alimentos orgánicos con los otros seis temas de su programa.
Otra de las fuerzas políticas contendientes, la agrupación de centro Gente, plantea algo abstracto, al establecer que "el empleo será el Primer Consenso Nacional, que se propone construir con base en un nuevo modelo productivo orientado más en el mercado interno que en el mercado mundial", indicó.
Para la fundación Inaset, este planteamiento es ingenuo si se considera que el mercado mundial es fundamental para crear empleos.
El partido de gobierno MAS incluye el empleo en un grupo de 30 propuestas que apuntan a convertir a Bolivia en un país líder.
Sobre esta propuesta el analista político señaló que le falta un objetivo claro.
"Habla de transformación productiva, pero contradictoriamente los sectores económicos identificados para el desarrollo de esas acciones, son intensivos en capital, pero no aportan a la creación de empleo", explicó.
El frente AS ignora el tema en sus lineamientos esenciales de su campaña y se limita a decir que "el aumento del empleo y de los ingresos laborales constituyen el único instrumento para disminuir la pobreza y la desigualdad".
Al respecto, Gutiérrez destacó una ausencia de propuesta de fondo y sólo lo considera como una frase demagógica.
Los otros frentes políticos, BSD, Muspa, Plan Progreso para Bolivia-Convergencia Nacional (PPB-CN) y Pulso no mencionan el tema del empleo en sus programas.
Del análisis de cada propuesta, el Inasis concluye que las propuestas le dan énfasis a consideraciones ideológicas, estereotipos o supuestos antes que a visiones productivas de desarrollo que apunten a resolver un problema crónico en el país.
Según datos del Instituto nacional de Estadística, en 1945 los bolivianos eran más ricos que los chinos, los japoneses y los brasileños.
Como ejemplo mencionó que el Producto Interno Bruto per cápita (PIB) de China entonces era de 448 dólares ese año y de Bolivia era de 1.699 dólares.
Hasta 2006 China aumentó su PIB más de 14 veces y Japón casi 17 veces.
En cambio Bolivia es un país que no ha podido duplicar su PIB desde 1945.
Para el analista laboral Gutiérrez, ningún gobierno ha sido capaz de hacer un plan a largo plazo, porque existe la susceptibilidad de que el próximo gobierno va a deshacerlo todo.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) alertó que el desempleo ha alcanzado la cifra record de 241 millones de personas en el mundo, 7,4 por ciento de la población en 2009.
En Estados Unidos más de 260.000 puestos de trabajo se cerraron en septiembre pasado, al elevar el índice de desempleo a 9,8 por ciento.
En Bolivia los datos de desempleo fluctúan entre 4,5 y 13 por ciento. (Xinhua) 23/11/2009
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